El cine “cámara en mano” o, por su término en inglés, found footage (narración en flashback de algún hecho que el espectador ve a través de cintas de video o archivos digitales donde se explica lo sucedido a los protagonistas, en la mayoría de los casos muertos o desaparecidos)se ha convertido en un estilo cinematográfico recurrido ya no solo por los primerizos directores que ahorran gastos de producción con esta estética, sino por los grandes estudios que buscan dar un toque de originalidad y frescura a sus películas. 
 
En 1999 llegó a las pantallas una película que popularizaría el found footage entre las audiencias del mundo, volviéndose un clásico del terror de finales de los noventa; acompañada de un marketing novedoso realizado en la web, este filme no tenía título, los actores no eran mencionados como profesionales y se decía que lo visto en la película era una grabación encontrada mucho tiempo después de los hechos, lo que causó gran interés y expectativa.
 
El nombre de esta producción era The Blair Witch Project (El proyecto de la Bruja de Blair), los directores, dos jóvenes estadounidenses, Eduardo Sánchez y Daniel Myrick, presentaron este falso documental con la historia de tres jóvenes estudiantes de cine que se habían perdido en algún bosque de Maryland, mientras realizaban un documental sobre la leyenda de la Bruja de Blair; contada a partir de cintas encontradas en el bosque grabadas por ellos mismos, se intentaba develar el misterio de su desaparición.
 
Resultó un éxito de taquilla, un referente para las producciones de bajo presupuesto, además se convirtió en una de las películas más rentables de la historia (el presupuesto original era de $22,000 dólares, las ganancias estimadas fueron de 200 millones). 
 
Ahora, más de 15 años después, y siguiendo la moda o la necesidad de Hollywood (depende de cómo se vea) por historias y guiones que lo renueven, los estudios Lionsgate producen la continuación de esta cinta de culto, Blair Witch (La Bruja de Blair), que comienza con la búsqueda de estos tres muchachos, ahora emprendida por el hermano de Heather, una de las desaparecidas, quien, junto con otros amigos, se adentra nuevamente en aquel misterioso bosque para tratar de encontrar alguna pista que los lleve a localizar a los desaparecidos. 
El filme a cargo del director Adam Wingard (1982), retoma el estilo found footage, pero “mostrando” un poco más que la propuesta de Sánchez y Myrick, que prácticamente dejaban todo a la imaginación del espectador, lo cual fue uno de los aciertos más grandes de la película. 
 
Blair Witch olvida por completo a la película del año 2000 Book of Shadows: Blair Witch 2 (El proyecto de la bruja de Blair 2: Libro de sombras), producción que intentó ser una continuación de la original y que trataba de explicar el misterio de la Bruja de Blair; Book of Shadows,no tuvo el impacto deseado entre el público a pesar de tener como guionistas a los directores de la película original y un presupuesto de 15 millones de dólares. 
 
Esta nueva producción cuenta con el guión de Simon Barrett, quien ya ha trabajado en varios proyectos con el director Wingard, en la producción ejecutiva se encuentran Daniel Myrick y Eduardo Sánchez. Tal vez Blair Witch ya no se vea tan original como hace quince años, pero esta tercera parte, causa la misma ansiedad y miedo que la primera, y el mismo efecto entre el público al ver el final.

[[{“fid”:”45399″,”view_mode”:”media_original”,”fields”:{“format”:”media_original”,”field_file_image_alt_text[und][0][value]”:””,”field_file_image_title_text[und][0][value]”:””},”type”:”media”,”link_text”:null,”attributes”:{“height”:”858″,”width”:”557″,”class”:”media-element file-media-original”}}]]

Musica maestra

Deja un Comentario

Please enter your comment!
Please enter your name here