Vientres subrogados: Vida asistida por la ciencia Parte II: Legislación rezagada y pacientes a la deriva

Mientras el tiempo avanza, la ciencia lo hace también. Y hoy existen más procedimientos para mujeres, hombres y parejas que, aún en etapa adulta, buscan consolidar una familia.



Guadalajara, Jalisco.

Mientras el tiempo avanza, la ciencia lo hace también. Y hoy existen más procedimientos para mujeres, hombres y parejas que, aún en etapa adulta, buscan consolidar una familia. Aunque en México y en Jalisco carecemos de un marco jurídico que regule este tipo de procedimientos.

Se estima que entre 10 y 15 por ciento de las parejas en edad reproductiva (entre los 20 y 40 años) van a tener problemas para lograr un embarazo.

  • Ese es un dato que llama la atención a los especialistas, pues el Poder Legislativo no ha avanzado a la par de la ciencia para proteger la salud de estas personas.

Para Claudia Cervantes, el mejor método para ser mamá casi a los 40 años fue el rejuvenecimiento de ovario a través de células madre; éstas fueron extraídas de su grasa con liposucción.

Al principio pensó en preservar sus óvulos para mantener su fertilidad; sin embargo, por la edad y querer tener un hijo sin pareja se sometió a la técnica in vitro; esto es, la donación de espermatozoides. Con los embriones resultantes, en marzo de 2020 tuvo a su bebé.

“El papá de mi hijo es un donador anónimo que me dio su semilla para que Santi pudiera existir. Le agradezco y lo bendigo y nunca pensé en un vientre subrogado...

Simplemente yo quería congelar mis óvulos por si, en el futuro, quería ser mamá, pero el doctor me dijo que por mi edad, en vez de congelar óvulos, congelara embriones y pues ya tome la decisión de hacerlo así”.

En México, aproximadamente 2.6 millones de parejas tienen problemas de fertilidad. Un alto porcentaje busca ayuda para procrear con técnicas de reproducción asistida.

El biólogo de la reproducción, Álvaro Santibáñez, explicó que hay diferentes tratamientos para lograrlo, como fertilización in vitro, mini FIV, inseminación artificial y ovodonación, que son técnicas de baja y alta complejidad.

Las técnicas de baja complejidad son los tratamientos para la fecundación del ovulo: tener relaciones sexuales en días posibles de ovulación, aumentar la ovulación con medicamentos inyectados y hacer la inseminación intrauterina o artificial.

“Donde se hace ovular a la mujer se toma una muestra de semen, se prepara. Como que se le mete una sustancia para capacitar la muestra y se vuelvan más móviles los espermas...

Se concentran en medio mililitro millones de espermatozoides y se introduce en una cánula hacia el fondo del útero para que los espermatozoides encuentren su camino, se vayan a las trompas uterinas y ahí puedan encontrar un óvulo al cual fertilizar”.

Mientras que entre los tratamientos de alta complejidad, detalló el especialista en Ginecología y Obstetricia, se encuentra la técnica in vitro, siendo ésta la más solicitada por las parejas para poder formar una familia.

“Se sacan los óvulos de la mujer y se fecundan en un laboratorio in vitro. Hay diferentes maneras de hacerlo y, ya teniendo un embrión, se mete al útero de la mujer. Esos son los tratamientos de Reproducción Asistida que existen; existe también la donación de óvulos y de espermas”.

Vientres subrogados: Vida asistida por la cienciaParte II: Legislación rezagada y pacientes a la deriva

Fotografía: EFE

Aunque pueden llegar a existir riesgos en la tasa de complicaciones, el biólogo de reproducción asistida afirmó que éste es del uno por ciento, siendo la mujer quien más ingresa a este tipo de procedimientos, aunque la tasa de infertilidad es del 50 por ciento tanto en mujeres como en hombres.

El tratamiento de reproducción asistida Mini FIV es menos agresivo. En él, a través de medicamentos se busca que la mujer ovule en un ciclo para hacer el tratamiento in vitro. Esta técnica japonesa comenzó a usarse en México desde 2006.

“Está enfocado más a pacientes que tienen muy baja reserva ovárica; es decir, muy poca cantidad de óvulos o de mayor edad que también tienen poca cantidad de óvulos...

La realidad es que a esa paciente le des un poco de medicamento o en la dosis que le des, de todas maneras, van a tener pocos óvulos al mes disponibles...

Para poder tener un ahorro económico, en esos casos se utiliza mini FIV para optimizar los recursos y no tengan tanto que gastar en medicamentos”.

  • Otro tipo de técnica de reproducción asistida es la ovodonación: un método que se utiliza cuando la pareja interesada en tener un hijo tiene más de 40 años.

“Cuando la cantidad de los óvulos de una mujer no es buena, se han hecho muchos tratamientos, no logran tener embriones de calidad, entonces mujeres menores de 30 años donan óvulos y éstos se fertilizan con el semen de la pareja o el semen que la mujer haya escogido.

Entonces, se hace un embrión y se le transfiere este embrión al útero de la mujer que está recibiendo la donación de óvulos”.

Aunque los riesgos por este tipo de procedimiento de reproducción asistida son menores, se pueden tener complicaciones derivadas de los tratamientos, y además de los daños emocionales está el riesgo de que los bebés nazcan con alguna malformación.

“Hoy en día son casi inocuas. Claramente hay una invasión al cuerpo de la mujer, obviamente hay un aspecto psico-emocional que es muy fuerte, pero la parte física ya estamos en una reproducción asistida en esta época que no causa realmente complicaciones.

El problema de los embriones, alteraciones genéticas cromosómicas que puede tener un embrión son derivadas de la calidad del óvulo o de la calidad del esperma”.

De acuerdo con el especialista, 30% de las parejas tiene un factor que puede condicionar que esté alterada su capacidad reproductiva. Ante ello, a ambas personas se les realiza un estudio integral de óvulos y espermas con el objetivo de lograr el embarazo.

Y entonces, ¿qué hacer para cuidar los óvulos y los espermatozoides si ya superas los 35 años y quieres ser mamá o papá? Eso te lo explicamos en la siguiente entrega.

Investigación especial de Rocío López Fonseca e Isaura López Villalobos.