golpe de efecto
Fotografía: Ronaldo Schemidt - AFP
Buenos Aires, Argentina.

El presidente Mauricio Macri aspira a reunir este sábado a centenares de miles de personas en el centro de Buenos Aires, su bastión histórico, como golpe de efecto frente a los nefastos pronósticos de los sondeos a 8 días de las elecciones en Argentina.

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El liberal Macri aspira a lograr un segundo mandato en los comicios generales del domingo 27 para los que el peronista de centroizquierda Alberto Fernández llega como holgado favorito en todas las encuestas.

Impulsado por la consigna “Sí, se puede”, el mandatario lleva a cabo una campaña intensiva a lo largo del país y convocó a “la marcha del millón” de personas este sábado en las inmediaciones del Obelisco de Buenos Aires.

La coalición Juntos por el Cambio que postula a Macri a la reelección espera que la manifestación sea “un éxito fenomenal, como hace décadas que no se vive en la ciudad de Buenos Aires”, dijo uno de los organizadores.

Enmarcado por una recesión de más de un año y una inflación indomable, el mandatario busca entusiasmar a los votantes tras las primarias del 11 de agosto, cuando Alberto Fernández, que comparte fórmula con la expresidenta Cristina Kirchner (2007-2015), lo superó en 17 puntos y se posicionó como favorito para las elecciones.

“Este acto tiene un efecto simbólico de tipo identitario pero no creo que agregue volumen electoral. Ellos siempre apelaron al votante individual, virtual. Ahora buscan hacerlo visible desde lo colectivo, esto es un cambio”, analizó Diego Reynoso, profesor de la Universidad de San Andrés (Udesa).

Según sondeos realizados por esa Universidad y publicados el 10 de octubre, Fernández se impondría a Macri por 51% a 34%, comentó a la AFP.

El presidente cerrará la campaña el jueves próximo en Córdoba, otro sitio que le es afín. Fue justamente en esa provincia donde consiguió 72% de votos en 2015, lo que inclinó la balanza a su favor en el balotaje cuando derrotó al peronista Daniel Scioli por 51,33% a 48,66%.

– Tiempo –

En las redes sociales algunas personas instaban a unirse a la marcha. “Este Sábado 19 de Octubre nos encontramos en el Obelisco a las 17hs; porque queremos seguir viviendo a una Argentina Digna, Respetuosa, Libre, Democrática y Republicana con Fuertes Valores e Instituciones Solidas #SiSePuede”, tuiteó Moni.

“Cuatro años es muy poco tiempo para arreglar décadas de desorden”, sostiene Macri, un ingeniero de 60 años, quien fue presidente del popular club Boca Juniors (1995-2007) y alcalde de Buenos Aires (2007-2015) antes de llegar al gobierno argentino.

El presidente dice que aspira a completar las reformas del Estado y ajustar las cuentas públicas que argumenta le dejó en descalabro su antecesora, Cristina Kirchner, acusación que Alberto Fernández calificó como “una mentira desvergonzada” del presidente en campaña.

Una corrida cambiaria en abril de 2018 llevó a Macri a acudir al Fondo Monetario Internacional, del que obtuvo un auxilio financiero por 57 mil millones de dólares a cambio de un estricto programa de ajuste fiscal.

– Inflación, el arma mortal –

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Al asumir en 2015, Argentina registraba una inflación anual de entre 25 y 30%. Dijo que domarla sería tarea sencilla: “La inflación es la demostración de tu incapacidad para gobernar” sostenía.

Pero al final de su mandato, el alza del costo de vida es uno de sus dolores de cabeza. Ya acumuló 37,7% entre enero y septiembre y el FMI estimó que cerrará el año en 57,3%, tras apuntar 47,6% en 2018.

El peso perdió 78% de su valor durante la gestión de Macri, de ellos 68% desde enero de 2018, con múltiples corridas que el banco central sofocó a costa de reservas y de aumentar la tasa de referencia hasta 80%, una de las más altas del mundo.

“Vamos a poder salir de esta economía desordenada, donde hace 80 años que los argentinos tenemos una inflación promedio de más del 60%, pero la verdad que no se puede vivir con este nivel de inflación que nos mata a todos”, lanzó Macri el jueves en su raid en busca de su reelección.