ChicagoEstados Unidos

La gobernadora del estado estadounidense de Iowa, Kim Reynolds, promulgó este viernes una ley que prohíbe el aborto a partir del momento en que se detecta el latido fetal, lo que puede ocurrir ya a las seis semanas de embarazo.

La ley es la más restrictiva de Estados Unidos y las excepciones solo cuentan para las víctimas de violación o incesto.

“Entiendo y anticipo que esto probablemente será cuestionado en la corte”, dijo la gobernadora republicana en un comunicado después de firmar la nueva legislación.

“Sin embargo, esto es más que solo una ley. Se trata de la vida. No voy a darme por vencida de lo que soy o en lo que creo”, dijo.

En efecto, la ley aprobada dos días atrás por el Congreso estatal -controlado por los republicanos- tras un duro debate disparará probablemente una batalla judicial.

Sus detractores le critican que muchas mujeres todavía no están conscientes de estar embarazadas en una etapa tan temprana del embarazo.

“Es claramente inconstitucional”, dijo el miércoles la portavoz en Iowa de la Unión Estadounidense por las Libertades Civiles (ACLU del inglés) al condenar la aprobación de la ley.

Pero los defensores del texto no temen que acabe en la Corte Suprema, que legalizó el aborto en 1973, pues confían en que podría decidir en favor de mayores restricciones en un país dividido sobre el tema.

Estos opositores al aborto esperan que el presidente Donald Trump nombre en algún momento al menos a un juez conservador adicional para la Corte Suprema, donde ya los liberales son minoría.

Pero el máximo tribunal rechazó en 2016 apelaciones introducidas por los estados de Dakota del Norte y Arkansas para mantener sus leyes del “latido”, que habían sido rechazadas por tribunales de menor rango.