Estero El Salado
Fotografía: Coordinación de Gestión del Territorio/ Archivo
Guadalajara, Jalisco. 

Aunque la tecnología ha permitido que se obtenga agua para consumo humano de fuentes novedosas tales como la neblina o incluso agua de mar, la manera más barata y responsable de abastecer a las poblaciones humanas es descontaminando los ríos.

Así lo planteó el consultor español Pedro Arrojó, Premio Goldman 2013 por la defensa del agua, durante una charla en línea organizada por la licenciatura en Sociología de la Universidad de Guadalajara. El especialista mencionó que de haber voluntad política, es posible cambiar para bien la manera en que se usa y desecha este recurso natural.

“Este gobierno puede pasar a la historia de México como el gobierno que puso en marcha un gran acuerdo nacional por el agua potable y la recuperación de los ríos, cosas que van unidas eh, no podemos tener agua potable barata y asequible si tenemos ríos contaminados con metales pesados, es imposible (…) Ustedes solo tienen una única posibilidad, hacer las paces con sus ríos, y entonces habrá agua potable barata y accesible”.

Por su parte la socióloga peruana María Elena Foronda habló de la necesidad de que los países latinoamericanos se replanteen las políticas nacionales en materia de agua para que se democratice su abasto en cantidad y calidad y no solo en el papel, incluso citó el caso de países que han reconocido a la Tierra como un sujeto de derechos para reconvertir su toma de decisiones.

“Una estrategia que ha dado resultado en países como Brasil o Ecuador es la constitucionalización del derecho humano al agua y el reconocimiento de los derechos de la naturaleza, la naturaleza tiene voz propia, si no miren cómo estamos ahora, un virus puso de rodillas a todo el planeta, cierto, y cómo trabajar de forma articulada, con una plataforma regional para enfrentar este tipo de políticas destructoras de los ecosistemas y nuestro futuro”.

Esta charla se dio en una semana en que el agua del estado de California, en Estados Unidos, comenzó a cotizar en el mercado de futuros de materias primas de Wall Street debido a su escasez de los últimos años, lo que encendió alarmas en el mundo sobre la necesidad de gestionar mejor dicho recurso natural que debido al cambio climático, tendrá severas variaciones en su disponibilidad para la producción de alimentos.

Violeta Meléndez