violencia policial en Colombia
Fotografía: Daniel Munoz / AFP
Bogotá, Colombia.

La alcaldesa de Bogotá, Claudia López, lideró este domingo una jornada de “reconciliación” que reunió a familiares de muertos y heridos durante las sangrientas protestas contra la violencia policial en Colombia que completan cinco días.

Al llamado “acto de perdón y reconciliación” lo siguieron nuevas manifestaciones en las calles. En la mañana, unas 150 personas fueron convocadas en la Plaza de Bolívar, el centro político del país.

Durante un evento cerrado para evitar aglomeraciones en la pandemia, la mandataria pidió perdón por cada una de las víctimas mortales, en su mayoría jóvenes presuntamente baleados por miembros de la policía.

“Reconocer la gravedad de lo ocurrido (…) honrar la memoria de las víctimas y el dolor de sus familias es el primer paso indispensable para construir un proceso de verdad y justicia que posibilite uno de reconciliación”, dijo López mientras varios espectadores rompían en llanto.

Las manifestaciones comenzaron el miércoles en rechazo al presunto homicidio de Javier Ordóñez, un ingeniero de 43 años que recibió un brutal castigo por parte de dos policías.

Bajo la consigna “¿por qué nos asesinan?” decenas de personas volvieron a marchar este domingo en el centro de la capital y fueron dispersadas con gases lacrimógenos por la fuerza antidisturbios.

Entre el 9 y 10 de septiembre la capital y sus alrededores sufrieron las jornadas más violentas: 13 personas murieron, la mayoría a tiros, y 178 civiles quedaron heridos, de las cuales 75 tenían lesiones de bala, según la alcaldesa.

De los disturbios y choques entre manifestantes y la fuerza pública también resultaron heridos 194 uniformados, aunque la policía no ha precisado cuántos de ellos por proyectiles. Además, varios puestos de mando conocidos como CAI fueron atacados.

“Todos estamos muy ofendidos por lo que pasó (…) La gente cuando sale es que se le juntaron todas sus frustraciones, todo el dolor, toda la rabia”, dijo a la AFP Anibal Sánchez, un hotelero de 60 años que pasaba en bicicleta.

López denunció el “uso indiscriminado de armas de fuego” por parte de la fuerza pública, pese “a las claras instrucciones impartidas (…) para que nunca se usen armas letales” durante las manifestaciones.

Por su parte, el consejero de paz del gobierno, Miguel Ceballos, culpó a guerrilleros del ELN y grupos que se marginaron del acuerdo de paz con las FARC de los desmanes contra la fuerza pública.

Bryan Baquero, quien perdió a su hermana Angie de 19 años, tomó la palabra durante la ceremonia de reconciliación y pidió “justicia”. “Estamos viviendo un momento de tristeza, dolor, angustia”, dijo conmovido.

Poca concurrencia

El encuentro de duelo incluyó diferentes actividades durante todo el día: un concierto, una ceremonia con velas en honor a las víctimas y una convocatoria para hacer sonar cacerolas desde las ventanas de las casas.

La víspera, la alcaldesa publicó en sus redes sociales una invitación para el presidente Iván Duque, escrita con su puño y letra. Pero el mandatario no asistió a los eventos.

“Aquí debería estar el presidente, debería estar la policía nacional”, extrañó Mayra Páez, viuda de Jader Fonseca, de 17 años. “A mi esposo no fue una bala perdida [lo que lo mató], fueron cuatro tiros, a él lo acribillaron”, añadió afectada.

La muerte de Javier Ordóñez, detonante del descontento en las calles, está en investigación.

Y el caso evocó el del afroestadounidense George Floyd. Su muerte en mayo, asfixiado en Minneapolis por un policía blanco que desoyó sus suplicas mientras lo inmovilizaba en una detención, desató una ola de protestas en Estados Unidos.

Las manifestaciones en Colombia aflojaron el fin de semana pero muchos prometen seguir en las calles. Mientras huía de los gases de la policía, Alejandro, de 18 años, dijo que no descansará hasta que “haya un cambio o una respuesta ideal por parte del Estado”.

Andrés Hernández, músico de 36 años, sostenía en tanto una pancarta que decía “¿Cuál es la orden judicial para asesinar?”.

“Nos estamos manifestando para que el gobierno nacional le permita al pueblo volver a confiar en la policía, explicó.