Ocotlán, Jalisco

Siguen las buenas noticias para la economía mexicana. A los pronósticos del Banco de México que apuntan a que el crecimiento económico superará el 7 por ciento en 2021 se suman otras buenas noticias, como el incremento de la confianza de los consumidores y el anuncio hecho por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público sobre la reapertura total de la economía, que se daría entre septiembre y diciembre. El anuncio se basa en el avance de la campaña de vacunación contra la Covid-19 en el cual si se llega a la cifra de un millón de personas vacunadas por día, se podría pensar en una apertura total de las actividades a fin de año.

La reactivación de todas las actividades es muy importante sobre todo para el empleo, porque implica la vuelta al trabajo de millones de personas que quedaron fuera del mercado laboral, que tuvieron que cambiar de actividad o que tuvieron que ingeniarse para inventar ocupaciones remuneradas en forma constante. Y aunque el pronóstico de la Secretaría de Hacienda está sujeto al éxito de la vacunación y al control de la pandemia, sobre todo en el sentido de que no se dé una nueva ola de contagios, no deja de un ser una buena noticia en el contexto de una tendencia optimista en cuanto a la recuperación.

Como sabemos, la recuperación de la economía es desigual en muchos sentidos: se recuperan primero los que tienen más riqueza y poder adquisitivo, en tanto los pobres se empobrecen y tardarán muchos años en volver a niveles prepandémicos. Igualmente, los sectores económicos tienen una reactivación muy diferente en la cual los que están vinculados al entretenimiento, al turismo y al espectáculo se encuentran en el último lugar de la recuperación. Por la misma naturaleza de los conciertos, el cine, el turismo, los viajes y las actividades que dependen de la asistencia de personas son la que más restricciones tienen debido a la cuestión sanitaria.

Pero más allá del anuncio de la reapertura, un punto de análisis es en qué condiciones volverán los negocios y los sectores que sí regresen luego de la pandemia. Sobre todo los pequeños negocios vinculados al turismo y al entretenimiento tendrán condiciones difíciles de retorno porque estamos ante un problema de acceso a los créditos justo luego de que la contracción de la economía se lleve más de dos millones de empleos y haya significado el cierre de miles de empresas. La reapertura no significa necesariamente el regreso para las microempresas y las pymes que perdieron su capital en pandemia y que ahora tendrán problemas para conseguir financiamiento que les permita volver.

El buen momento que se vive en la recuperación debe ser apuntalado para que la generación de riqueza y de empleos no se quede concentrada en pocas manos, como ocurrió en todas las anteriores recuperaciones. Tanto el crédito para microempresas como el apoyo a las actividades que generen empleos son fundamentales para consolidar un año que parece de bonanza pero que en términos amplios todavía no alcanza para recuperar lo que se perdió en pandemia.