Mujeres poderosas a escena en el inicio del festival de Cannes
CHRISTOPHE SIMON, Sameer Al-Doumy, Valery HACHE / AFP




Cannes, Francia.

La actriz Judith Godrèche, voz cantante del #MeToo en Francia, y su cortometraje que da voz a las víctimas de abusos sexuales, la legendaria intérprete Meryl Streep y la joven Anya Taylor-Joy, la guerrera de "Furiosa", fueron el miércoles las protagonistas de esta primera jornada de competición del Festival de Cannes.

"Moi aussi" ("Yo también"), el esperado cortometraje de Godrèche, que denunció por violación a dos cineastas que supuestamente abusaron de ella en su adolescencia, recoge el testimonio de un millar de víctimas de abusos sexuales.

  • El cortometraje, proyectado fuera de competición, es una forma de poner rostro a las víctimas, afirmó Godrèche.

"El cine tiene una función simbólica, casi divina. Ser la actriz principal de un filme que va a Cannes te da un estatus. Decir que las personas anónimas que están en la película serán los actores principales de una película en Cannes: es ese estatus el que me interesa", dijo la intérprete de 52 años.

El cine francés está inmerso en una oleada de denuncias contra abusos, en la estela del movimiento #MeToo que sacudió la industria en todo el mundo en 2017 tras el caso del poderoso productor Harvey Weinstein.

- "La única mujer" -

La estrella de Hollywood Meryl Streep, de 74 años, fue otra de las protagonistas de la jornada, un día después de haber recibido una Palma de Oro honorífica.

Streep reveló, en una charla con el público, un sinfín de anécdotas de las decenas de películas que ha rodado, entre ellas "Kramer contra Kramer", "La decisión de Sophie" y "Memorias de África".

La legendaria actriz, con 21 nominaciones al Óscar y tres estatuillas, celebró el papel de las mujeres en la industria.

"Actualmente las mayores estrellas del mundo son mujeres", afirmó, ante un público admirativo, añadiendo que se sentía "intimidada" por actrices como Reese Witherspoon y Nicole Kidman que crearon su propia productora.

Streep también aseguró que si algunos de algunos de sus papeles protagonistas son tan memorables es "porque era la única mujer en la película".

La actriz francesa Léa Seydoux ("La bella y la bestia") dijo por su parte que constata que ahora 

"hay respeto en los rodajes, ya no existe esa familiaridad, incluso para las escenas íntimas".

"Siento este cambio global, el respeto está más presente", añadió la intérprete, una de las mujeres que denunció el comportamiento de Weinstein.

Uno de los estrenos más esperados del certamen, "Furiosa", una nueva entrega de la saga "Mad Max", se proyectó fuera de competición.

En la alfombra roja, su protagonista, Anya Taylor-Joy, de 28 años, cambió su look bélico en la película por un escotado vestido color perla y un recogido de corte clásico.

En esta precuela de la franquicia creada por George Miller, la actriz estadounidense, que se crió en Argentina y habla perfectamente español, da vida a una guerrera que es secuestrada por una banda de villanos y tiene que superar numerosas pruebas para sobrevivir.