Investigador señala contaminación en aire y tierra en Agua Caliente, Poncitlán




Poncitlán, Jalisco. 

Desnutrición crónica, contaminación del aire a niveles de una ciudad, metales pesados en el suelo de las viviendas y en el organismo de los pobladores, además de un porcentaje de 49.6% de personas con daño renal entre un rango de edad de los cero a 55 años en los participantes de los estudios, es lo que encontró el investigador de la Universidad de Guadalajara (UdeG), Felipe Lozano Kasten, en el pueblo de Agua Caliente en Poncitlán.

Lozano Kasten comentó sobre las deficiencias nutricionales que detectó en los niños y que son el primer factor a considerar:

“Lo primero que encontramos es que hay desnutrición aguda en el 7.10% de los niños de Agua Caliente y hay desnutrición crónica en el 33.90%. En relación al peso, cuatro de diez niños tienen bajo peso, esto en niños de cuatro a seis años. Siete de cada diez niños no consume suficiente comida, no consumen suficiente proteína y no consumen alimentos diferentes”.

Esta última parte referente al hecho de que la mayoría de las veces los menores de edad comen únicamente frijol, pescado y chayote, insuficiente para su sano desarrollo. Esto ha causado que los infantes no crezcan lo suficiente y desde luego que estén más expuestos a enfermedades.

En lo referente al daño renal, se hicieron pruebas de orina a 544 personas, más de la mitad de la población; y se buscó encontrar albúmina, lo que muestra daño renal, aunque no en el mismo grado. Lozano Kasten dijo qué encontraron en este apartado:

“De estos 544, que es el 57% de la población, 270 salieron positivos a dos o tres pruebas, lo que quiere decir que el 49.6% de los que participaron de estas edades, tiran albúmina por la orina, o sea, hay un grado de daño renal”.

Posteriormente, el investigador de la Universidad de Guadalajara dijo que se hicieron pruebas para saber el grado de daño renal en estas 270 personas y se encontró que el 39% tenía un daño severo, un 26% leve, el 25% moderado, el 7% alto y el 9% grave.  

Sobre las causas de la enfermedad, Lozano Kasten dijo que aún les falta profundizar, pero se encontraron con una alta presencia de contaminación del aire, que según investigaciones que consultaron previo al trabajo de campo, puede ser detonante de deficiencia renal.

Dicha contaminación se detectó gracias a dispositivos puestos en puntos estratégicos y en mujeres voluntarias. Lo que se encontró es que hay hasta 25 ppm (Partes por millón) de partículas de monóxido de carbono, muy por encima de las 11ppm que permite la Norma Oficial Mexicana (NOM)-021-SSA1. También se encontró una alta concentración de partículas finas de 25 micras, con cenizas y hollín, provenientes de la quema de leña muy común en los hogares de la zona.

Un dato que el catedrático resaltó, es la presencia de metales pesados y no presentes de manera natural en la zona en algunas viviendas analizadas, como tungsteno, aluminio y osmio. Igualmente había otros metales pesados pero en la orina de la gente, tales como plomo, molibdeno y mercurio, así como en la leche materna y en mujeres embarazadas. Dichos metales estaban en niveles no tóxicos para el hombre, pero la presencia de los mismos preocupó a los investigadores, porque la población es agrícola y no industrial, donde se suelen encontrar estos químicos.

Por Juan Carlos Salcido. 

[audio mp3="http://udgtv.com/wp-content/uploads/2017/07/4.NOTA-RESULTADOS-AGUA-CALIENTE.mp3"][/audio]