Familias Anónimas cumple dos años apoyando a laguenses
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Por Gabriela León

Por la conmemoración de su segundo aniversario, los próximos martes 07 y jueves 09 de mayo, en la inmediaciones de las canchas de fútbol de la parroquia de Nuestra Señora de la Luz, el grupo anónimo de familias con parientes o seres queridos adictos a algún narcótico, alcohol o con comportamiento agresivo “Una luz de esperanza”, impartirán una serie de charlas y acompañamientos con especialistas y para la población en general.

Este grupo de apoyo para las víctimas indirectas de las adicciones que aquejan al municipio se creó con la finalidad de encontrar un alivio y un refugio para aquellos que no pueden compartir con su propia familia, o necesitan conocer otro tipo de estrategias para la curación de las heridas que estos padecimientos dejan, así lo dice Victoria N, una de las fundadoras:

“Estamos muy contentos, porque es un grupo de apoyo gratuito para todos los familiares que están sufriendo los efectos de la drogadicción en algún familiar, o su mal comportamiento, nosotros entendemos perfecto. Hay gente que no puede compartir con otros familiares o es juzgada por la manera en que es tratado su adicto o su ser querido en adicción, entonces este es un grupo basado en los 12 pasos de Alcohólicos Anónimos, es un grupo espiritual, mas no religioso, no profesamos ninguna religión, pues queremos que más gente sea beneficiada y encuentre el apoyo que nosotros hemos encontrado”.

Ofrecer amor y poner límites son las principales tangentes por las que caminan en este grupo; Victoria N comenta que los familiares también enfrentan problemas de ansiedad, tristeza, preocupación y toda una gama de emociones, al saber que uno de sus seres queridos se encuentra en riesgo frecuente. Este grupo se nutre desde las experiencias de otras familias y las internas.

“Aquí nos damos cuenta que nosotros no los podemos ayudar como familias, hay centros especializados para ayudarlos, hay psicólogos especializados, sin embargo, nosotros de alguna manera, al cambiar nuestras actitudes y emociones hacia ellos, logramos que ellos pidan ayuda con la gente especializada. Es impresionante que cuando llegamos, aquí vemos muchas historias muy parecidas, no estamos solos, muchos padecemos situaciones muy familiares”.

Victoria N asegura que el grupo que inició con cinco o diez miembros, ha crecido a la par del aumento de adictos a la metanfetamina, que hoy se posiciona como la segunda droga ilegal de uso en el estado, tan sólo superada por la marihuana; sin embargo, dice que durante estos dos años también han conocido historias de superación y sanación, pero que requiere de un trabajo continuo.

“La adicción es una enfermedad como el cáncer, la verdad es que el riesgo es latente. Y al cabo de varios años, porque no es fácil, a veces creemos y esperamos que con una varita mágica el adicto ya dejó o ya lo ingresaron a un anexo y ya a los tres meses ya salió renovado, y como el chavo de 13 años que era noble y estudioso, no es así, la adicción es tremenda y hay casos que también hemos visto que el adicto decide y dice “no esto quiero, esto me gusta” y en eso queda la vida”.

Victoria, a través de experiencias ajenas y personales, libros, y profesionales, recomienda que para romper cadenas y sanar heridas, la paz mental y física son primordiales y saber que cada caso es diferente, que se trata de un proceso de prueba y error. También aconseja que ambos padres asistan a las reuniones para que no exista discordancia en los métodos que han de tomar quienes se enfrentan estas situaciones.