Fotografía Josep LAGO / AFP
Barcelona, España.

El defensa Gerard Piqué se despidió este sábado de manera definitiva de su afición del Camp Nou como jugador con una dulce victoria de su equipo ante el Almería, por 2-0 en la jornada 13 de La Liga, y la formación azulgrana se coloca líder provisional a la espera del resultado del Real Madrid, que jugará el lunes en el campo del Rayo Vallecano.

El conjunto de Xavi Fernández sigue fuerte en el campeonato liguero y mete presión al club blanco, a quien saca ahora dos unidades. Para volver a ser líder, el Real Madrid debe ganar a la entidad rayista, que está haciendo otra buena temporada, al igual que la pasada campaña.

Ousmane Dembelé y Frenkie De Jong lograron los tantos en un día de celebración por la marcha de Piqué, un jugador que ha marcado historia en la entidad catalana.

“Creo que el resultado es muy corto, no refleja la superioridad pero son tres puntos importantes para seguir en la lucha”, señaló Xavi Hernández al término del encuentro.

En la primera mitad, el Barcelona no logró inaugurar el marcador, pese a su insistencia. Y eso que el partido comenzó de cara. El VAR dictaminó un penal después de que el esférico golpeara el brazo de Kaiki antes de perderse por línea de fondo.

Piqué indicó a Robert Lewandowski que lanzara desde la pena máxima, pero el polaco quiso ajustar tanto al palo izquierdo que la pelota acabó rebotada por el palo hacia fuera en el minuto 7 de partido.

Sin duda, el guardameta rival Fernando se mostró seguro en el primer asalto. Sacó varias ocasiones, como un cabezazo de Dembelé y dos mano a mano, un poco escorados, de Ferran. El ’11’ sigue sin mostrarse efectivo en el área contraria.

Sin embargo, el arquero Ter Stegen también salvó una ocasión clarísima en un despiste azulgrana en la salida tras desviar un balón en un mano a mano ante Ramazoni.

Pocos instantes después de reanudarse el juego, Dembelé abrió el marcador. Tras un balón largo de Sergio Busquets hacia la derecha, el galo controló el balón y empezó a amenazar en diagonal hacia dentro. Después de dejar atrás a Ely y cona una tranquilidad tremenda disparó fríamente con la zurda hacia el palo largo. Fernando sólo pudo mirar cómo tocaba la red de fondo.

Pese al tanto, el Barcelona insistió con sus excursiones hasta que De Jong se sumó a la fiesta ante 90 mil seguidores que no quisieron perder los últimos minutos de Piqué en el Camp Nou. 

Después de un centro de Jordi Alba desde la izquierda que remata Ansu Fati, quien entró en la segunda parte, obligando a Fernando a hacer otro paradón, el neerlandés aprovechó el rechace para descoser la portería rival.

                             Enorme ovación

En el minuto 83 llegó el momento más emotivo del partido, cuando Piqué fue sustituido abrazó a sus compañeros y alzó los brazos despidiéndose de sus hinchas con lágrimas en sus ojos antes de salir de un estadio en el que ha visto la mejor versión de los uno de los mejores zagueros de la historia del club catalán y los últimos años.

Fue sustituido en medio de una estruendosa ovación de los culés. Ya, en el banquillo, uno tras otro. Piqué saludó a los jugadores de manera cariñosa en el partido que cierra una etapa de su vida.

“En la vida, cuando te haces grande, te das cuenta que querer es dejar marchar. Es el momento de dejarnos un espacio, un poquito de aire. Estoy convencido de que, en un futuro, volveré a estar aquí. Esto no es una despedida, ya me fui con 17 años y volví. Aquí nací, he vivido aquí y moriré aquí”, declaró Piqué en micrófono en mano y llorando ante decenas de miles de hinchas congregados en el estadio .

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