elecciones EEUU
Fotografía: Mario Tama/Getty Images /AFP
WashingtonEstados Unidos.

¿Reelegir al republicano Donald Trump o reemplazarlo por el demócrata Joe Biden? Estados Unidos acude este martes a las urnas en una elección presidencial histórica, marcada por la pandemia del coronavirus, la crisis económica y una profunda polarización.

Un número sin precedentes de votos anticipados ya fueron emitidos -más de 100 millones, la mayoría por correo – mientras los estadounidenses acudían a los centros de votación, que permanecerán abiertos dependiendo del estado hasta las 04:00 GMT del miércoles.

Trump auguró una “muy sólida posibilidad de ganar”, durante una entrevista telefónica con Fox News en la que consideró “terrible” y “peligroso” que millones de votos por correo tarden en ser contabilizados, pero minimizó afirmaciones de que planeaba declararse vencedor antes de que se complete el escrutinio.

“Creo que vamos a tener una victoria, pero solo cuando haya una victoria”, afirmó. “No hay motivos para juegos”.

Mientras Trump fustigaba a su rival y advertía sobre el riesgo de que el país se vuelva “socialista”, Biden asistía a misa en Wilmington, Delaware, donde reside. En esa iglesia a la que va todos los domingos están las tumbas de su hijo Beau, y de su primera esposa y pequeña hija, muertos trágicamente. “Hoy, voten por un nuevo día en Estados Unidos”, tuiteó el exsenador de Delaware.

Trump, de 74 años y primer presidente en buscar renovar su mandato tras ser absuelto de un juicio político, llega rezagado en las encuestas frente a Biden, de 77 y en su tercera postulación a la presidencia.

El exvicepresidente de Barack Obama concita 50.7 % de apoyos frente al 44 % del actual mandatario a nivel nacional, y lidera por 2.3 puntos porcentuales en estados cruciales para ganar la elección, según el promedio de sondeos de RealClearPolitics.

Pero, como ocurrió hace cuatro años con Hillary Clinton, Biden puede ganar el voto popular y perder la Casa Blanca por no lograr los 270 votos del Colegio Electoral necesarios para coronarse vencedor según el sistema estadounidense de sufragio universal indirecto.

Trump ganó 306 votos electorales en 2016 y predijo el martes que le iría aún mejor esta vez.

Estilos opuestos

Ahora, la contienda está reñida en Arizona, Florida, Georgia, Michigan, Carolina del Norte y Pensilvania, donde ambos contendientes concentraron sus esfuerzos finales.

“Volveremos a hacer historia”, aseveró Trump sobre la medianoche del lunes en Grand Rapids, Michigan, la misma ciudad industrial en el Medio Oeste donde concluyó hace cuatro años su campaña.

Biden, que ha centrado sus ataques en el manejo de Trump de la covid-19, que deja más de 231 mil muertos en Estados Unidos, prometió estabilidad y unidad.

“¡Tuvimos suficiente con el caos! Tuvimos suficiente con los tuits, la ira, el odio, el fracaso, la irresponsabilidad”, dijo en Cleveland, Ohio.

“Es hora de levantarnos y recuperar nuestra democracia”, afirmó el candidato demócrata en Pittsburgh, Pensilvania, acompañado de la superestrella del pop Lady Gaga.

La discreta campaña de Biden, con mitines de vehículos y tapabocas generalizados, contrastó con el ritmo frenético de Trump y sus reuniones multitudinarias sin distancia social y con mucha parafernalia roja de “MAGA”, iniciales de su lema: “Devolver la grandeza a Estados Unidos”.

Trump, quien hace un mes estuvo hospitalizado por covid-19, y la primera dama Melania Trump, quien también resultó contagiada, prevén una fiesta en la Casa Blanca para esperar los resultados.

Además de la presidencia y vicepresidencia, se eligen los 435 escaños de la Cámara de Representantes, donde se espera que los demócratas mantengan y posiblemente amplíen el control. Y está en liza cerca de un tercio del Senado, donde los republicanos arriesgan perder su mayoría de 53-47.

Muchos de los votos anticipados se estiman demócratas, en tanto los republicanos esperan una masiva concurrencia este martes.

Ciudades blindadas

La posibilidad de que el país vire al azul demócrata, o se mantenga en el rojo republicano, hace temer disturbios, luego de las manifestaciones a veces violentas contra el racismo y la discriminación que sacudieron al país este año.

La capital Washington, como otras grandes ciudades, amaneció con sus comercios y oficinas tapiados y las fuerzas policiales en máxima alerta.

En un tuit que Twitter etiquetó por posible contenido “engañoso”, Trump dijo que un conteo lento de votos en Pensilvania podría llevar a “trampas desenfrenadas y sin control”. “También inducirá la violencia en las calles. ¡Hay que hacer algo!”, afirmó.

Los hispanos, primera minoría étnica del país, se inclinan por Biden y su voto puede impactar en los estados clave, según expertos del Fondo Educativo NALEO y la consultora Latino Decisions.

Los sondeos muestran a Biden liderando también entre las mujeres de las áreas residenciales suburbanas, la comunidad negra y personas de la tercera edad.

Sin embargo, Trump asegura haber conquistado la adhesión de muchos votantes en todas las minorías.

La elección del martes es seguida de cerca en todo el mundo, tras un primer mandato de Trump marcado por relaciones tensas con los aliados de la OTAN, la retirada de Washington del Acuerdo de París sobre el clima y de la Organización Mundial de la Salud, y la renuncia al acuerdo nuclear con Irán.

El continente americano también observará el resultado a la luz del nuevo T-MEC con México y Canadá, la sintonía de Estados Unidos con Brasil y la confrontación con Venezuela, Cuba y Nicaragua.

El vínculo de la primera potencia económica con China, agriado durante los últimos cuatro años no sólo por motivos comerciales sino porque Trump culpa a Pekín de la pandemia, preocupa al mundo entero.

La Bolsa de Nueva York inició la jornada en sólida alza, luego de una semana pasada con fuertes pérdidas.