Bielorrusia legislativas elecciones masivo fraude denuncia oposición
Fotografía: JOE KLAMAR / AFP
Minsk, Bielorrusia 

La oposición denunció un fraude masivo en las elecciones legislativas que se celebran este domingo en Bielorrusia, una antigua república soviética dirigida férreamente por el presidente Alexander Lukashenko.

Conocido como el “último dictador de Europa”, Alexander Lukashenko está al frente de Bielorrusia desde hace 25 años. Ninguna de las elecciones organizadas desde entonces en este país ha sido considerada libre o justa por los observadores internacionales.

Según cifras oficiales, más de 45% de los 6,8 millones de electores habían votado a las 12H00 locales.

Los electores eligen a 110 diputados de la cámara baja del Parlamento. Pero los bielorrusos críticos con el poder tienen pocas opciones en las urnas: los principales líderes contestatarios y los dos únicos diputados de oposición han sido excluidos de los comicios.

Más de 500 violaciones fueron registradas el domingo por la tarde en una campaña de observación organizada por partidos de oposición, como inflar el número de electores en los colegios electorales.

Defensores de derechos humanos que observaban el proceso afirman haber sido expulsados de los centros de votación, y que se les impidió tomar fotos.

Alexéi Yanukevish, vicepresidente del partido de oposición Frente Popular bielorruso, dijo a la AFP que las autoridades han elegido “el escenario familiar de las falsificaciones”.

– Presidencial en 2020 –
“Si a la sociedad no le gusta como el presidente organiza (la votación), puede elegir a otro (presidente) el año próximo. No me aferro al poder” dijo a la prensa Lukashenko tras haber votado, al confirmar que se presentaría a la elección presidencial de 2020.

El presidente de Bielorrusia ha intentado sin embargo un reciente acercamiento con la Unión Europea, que abiertamente lo acusa de violar los derechos humanos y de acallar a la oposición y a los medios.

Lukashenko, de 65 años, dirige Bielorusia ininterrumpidamente desde 1994, y terminará su quinto mandato en 2020.

El mandatario ha intentado acercarse al mismo tiempo a occidentales y a Rusia, país con el que negocia desde hace años una hipotética unificación de ambas naciones.

Sus relaciones con Vladimir Putin son sin embargo inestables. Bielorrusia se ha quejado ante Moscú por una reciente modificación de la política fiscal rusa, y además Lukashenko criticó la anexión de Crimea.

En agosto, propuso por otra parte la “apertura de un nuevo capítulo” en sus relaciones con Estados Unidos, recibiendo al entonces consejero de seguridad nacional de la Casa Blanca, John Bolton.

– 400 observadores de la OSCE –
Bielorrusia fue sancionado por la comunidad internacional tras la reelección de Lukashenko en 2010 a un cuarto mandato presidencial, y por la consecuente represión contra la oposición y los medios independientes.

Según un informe de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE), los propios electores del país no esperan unas elecciones “verdaderamente competitivas”.

La OSCE envió a 400 observadores para vigilar la elección. Una alianza de defensores de derechos humanos y de candidatos de la oposición denunció “la censura y las inaceptables restricciones a la libertad de expresión” durante la campaña.

“Ya sabemos, a 99%, quién va a ganar” en cada circunscripción, dijo a la AFP Nikolái Kozlov, jefe de fila del partido de oposición Partido Civil Unido.