Bonn, Alemania.

Estados Unidos apoya cualquier fuente de energía limpia, sea cual su origen, y siempre en función de sus intereses nacionales, declaró este jueves una alta funcionaria del gobierno de Donald Trump en la conferencia del clima de la ONU (COP23).

Queremos apoyar las fuentes de energía lo más limpias y eficientes posibles, sea cual sea su origen” declaró la subsecretaria de Estado interina para asuntos medioambientales, Judith Garber, en la COP23.

Fue la primera intervención del gobierno Trump ante una conferencia del clima desde que decidió abandonar el histórico Acuerdo de París, alcanzado en 2015 para luchar contra el cambio climático.

Más allá de nuestro punto de vista sobre el Acuerdo de París, Estados Unidos continuará siendo un líder en energía limpia e innovación, y entendemos la necesidad de transformar los sistemas energéticos“, indicó la alta funcionaria.

Nuestros principios son acceso universal a la energía barata y fiable, y mercados abiertos y competitivos” no solamente para Estados Unidos, “sino para todo el mundo“.

Trump anunció en junio que dejaba el Acuerdo de París, que requirió años de dura negociación internacional, porque consideraba que perjudicaba los intereses energéticos de su país.

Seguimos abiertos a la posibilidad de volver a adherirnos en una etapa posterior, siempre y cuando sus términos sean más favorables para el pueblo estadounidense“, sugirió la funcionaria.

Garber pronunció el discurso ante la asamblea plenaria de la COP23, constituida por 196 países, ante la ausencia del titular, Thomas Shannon, el número tres del Departamento de Estado, por motivos familiares.

La salida de Estados Unidos, primer emisor de gases CO2 del planeta, será efectiva en noviembre de 2020.