WashingtonEstados Unidos.

La Corte Suprema estadounidense eliminó el lunes una norma que prohíbe las apuestas deportivas en 46 de los 50 estados del país, abriendo el camino para un mercado estimado en decenas de miles de millones de dólares al año.

El tribunal superior falló a favor de Nueva Jersey, que ha luchado durante años para obtener el derecho a organizar apuestas deportivas en ese estado, cuyos casinos, económicamente dañados, se concentran en Atlantic City.

Los estadounidenses, inventores de las máquinas tragamonedas y los casinos gigantes, podrán descubrir un nuevo mundo del juego, mientras que los estados se beneficiarán de una importante ganancia financiera en forma de impuestos.

De acuerdo al dictamen, la ley de 1992 actualmente en vigor -que prohíbe apuestas en ligas de deportes profesionales o universitarias, excepto en cuatro estados donde ya existían (Nevada, Delaware, Montana y Oregon)- es inconstitucional.

El Congreso había adoptado esta legislación bajo la idea de que las apuestasamenazarían la integridad de los eventos deportivos.

El texto fue defendido por el senador Bill Bradley, una exestrella del baloncesto, en nombre de la protección de los jóvenes.

Que las apuestas deportivas queden bajo la égida estatal “transmitiría el mensaje de que, en el deporte, el dinero es más importante que la superación y el espíritu deportivo”, había afirmado el legislador demócrata.

Las cuatro principales federaciones deportivas -la NFL (fútbol americano), la NBA (baloncesto), la MLB (béisbol) y la NHL (hockey sobre hielo)- también respaldaron estas restricciones.