Construcción
Fráncfort, Alemania.

Dos empresas alemanas estudian la forma de poder aprovechar la arena de los desiertos para el sector de la construcción, según indicaron.

Tanto la arena como la grava son cada vez más escasas debido a la demanda de vivienda en las zonas urbanas, ya que estos materiales son necesarios para fabricar hormigón.

La arena del desierto es muy fina y no se adhiere bien, por lo que no es apta para la construcción en su estado natural.

La empresa MultiCon, con sede en Múnich, desarrolló una técnica para molerla y después compactarla en granulados mayores centrifugándola en discos de peletización.

Este material luego es combinado con una pasta de cemento producida en mezcladoras de alta velocidad, explicó Helmut Rosenlöcher, director técnico de MultiCon.

“La demanda en Oriente Medio es enorme”, agregó Rosenlöcher. Incluso los países desérticos tienen que importar arena de Australia, lo que es perjudicial para el medio ambiente, añadió. El procedimiento de MultiCon todavía no ha sido aprobado en Alemania.

Por su parte, el empresario turingio Gerhard Dust también desarrolló un sistema para fundir bloques de construcción preformados a partir de arena o escombros. Su empresa Polycare utiliza la resina de poliéster como aglutinante para producir hormigón polimérico a partir de arena o escombros.

“Es más duro que el granito y se endurece en 20 minutos”, explicó Dust. La arena del desierto también puede ser utilizada para este propósito, comentó.

Los bloques de construcción pueden ser útiles para edificar rápidamente viviendas en regiones en crisis o después de desastres naturales, observó el empresario.

Polycare obtuvo ya un permiso para operar en África y levantó su primera fábrica en Namibia. La empresa está negociando para abrir nuevas plantas.

La demanda de arena y grava se ha triplicado en los últimos 20 años debido al auge global de la construcción, informó recientemente el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (Unep).

También en Alemania ya falta arena para la construcción en las grandes ciudades. Aunque hay vastos yacimientos, estos se encuentran en reservas naturales, bajo zonas residenciales y comerciales, carreteras y vías férreas, y por lo tanto son difícilmente utilizables.