Migración
Fotografía: AFP
Ciudad de México, México.

El jefe de la diplomacia estadounidense, Mike Pompeo, y el canciller mexicano, Marcelo Ebrard, se reunirán dentro de 45 días en Washington para evaluar el compromiso de México de contener una ola de migrantes, mayoritariamente centroamericanos, que buscan llegar a Estados Unidos.

Ebrard participó este lunes en la conferencia matutina del presidente Andrés Manuel López Obrador para hacer un balance del encuentro que el domingo sostuvo con Pompeo, quien tuvo una breve escala en México en su gira latinoamericana.

“Tenemos una reducción en el flujo migratorio [hacia Estados Unidos] de alrededor de 36.2% (…). Acordamos reunirnos en Washington para dentro de 45 días. Vamos a mantener el esfuerzo”, dijo el canciller.

Luego de que el presidente estadounidense, Donald Trump, amagara a finales de mayo con aplicar aranceles a importaciones mexicanas que progresarían del 5% al 25% a partir del 7 de junio, México logró un primer periodo de gracia de 45 días para poner en marcha medidas de control de la migración indocumentada.

En el marco de ese compromiso, México desplegó en junio a miles de soldados, convertidos en guardias nacionales, y policías en sus fronteras. Desde entonces se multiplicaron las detenciones y deportaciones de migrantes, principalmente familias centroamericanas.

Este lunes vence ese primer plazo de 45 días y por ello tuvo lugar la visita de Pompeo del domingo. Ahora comienza un segundo periodo de 45 días.

“En la reunión de ayer hicimos ver que las decisiones que México ha tomado han sido eficaces (…). Estados Unidos respeta esas decisiones y los avances que hemos alcanzado”, añadió Ebrard.

El canciller reiteró que no se abordó la posibilidad de que México se convierta en un “tercer país seguro”, en el que los migrantes esperan que se procese su solicitud de refugio en Estados Unidos, porque, según él, el gobierno “no aceptaría” esa posibilidad.

Durante la conferencia, López Obrador se mostró optimista en torno a este espinoso tema migratorio que ha tensado la relación entre ambos países.

“Vamos bien en este tema. Era un asunto muy complejo, muy difícil porque había la amenaza, no lo olvidemos, de aplicar de manera unilateral aranceles, impuestos, a los productos mexicanos”, sostuvo.

Tras el encuentro, Pompeo declaró el domingo que los mexicanos “han hecho pasos muy importantes” que “hay menos detenciones en la frontera sur, pero todavía queda mucho por hacer”.

Ebrard resaltó que México le pidió a Estados Unidos un mayor compromiso en el combate contra el tráfico de armas desde Estados Unidos y dijo que existe el compromiso de realizar operativos en cinco de los más transitados cruces fronterizos.