línea 911
Fotografía: Medios
Guadalajara, Jalisco.

La línea telefónica 911 no es suficiente para poder denunciar en tiempo real un riesgo inminente para la seguridad de las mujeres, por lo que se requieren otros mecanismos para que una persona en peligro pueda comunicarse con las autoridades y así evitar un feminicidio.

Así lo explicó Fátima López Iturrioz, fundadora de la Red de Abogadas Violeta, quien puso como ejemplo el caso de una víctima que se vio orillada a esconderse en un armario mientras su agresor pretendía violentarla.

Ella no podía hacer ni recibir llamadas al 911 y, por ende, estaba con el teléfono en silencio. Sólo podía acceder a redes sociales o WhatsApp durante esos momentos de angustia.

“Que cuenten con un espacio donde puedan apoyarles para hacer videollamadas es sumamente difícil. El 911 sólo te atiende por teléfono y no todas las personas están en condiciones de hacer la llamada. Estamos discriminando. Otra forma es que en muchísimos casos de violencia que estábamos viendo no podían atender el teléfono porque estaban escondidas en el closet. Duramos más de una hora llamando al 911 y (las víctimas) no podían atender la llamada. (Una de ellas) nos buscó por Facebook, pudimos contactarla con la autoridad y pudimos salvar esa vida”.

Fátima López añadió que varios crímenes y agresiones pudieron haberse evitado con un mecanismo más ágil. Así lo expuso durante una ponencia en el marco del Encuentro Latinoamericano y Caribeño “Juventudes en Resistencia”, organizado por la Federación de Estudiantes Universitarios (FEU).

Recordó que, al inicio de la pandemia, las Abogadas Violeta recibían entre seis y 10 llamadas al día por abuso sexual, violencia digital, falta de pensión alimenticia o sustracción de menores, entre otros. Hoy reciben de 15 a 20 diarias.

También se pronunció por mecanismos alternativos para la atención a mujeres con alguna discapacidad, quienes también son violentadas y no pueden acudir al Centro de Justicia.

Julio Ríos