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Fotografía: Omar Torres / AFP
Londres, Reino Unido. 

Los miembros de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) y sus aliados en la Opep+ adoptaron el jueves una postura prudente pese al retorno de los buenos precios y mantuvieron sus recortes de producción.

“Los ministros aprobaron el mantenimiento de los niveles de producción de marzo para el mes de abril, con excepción de Rusia y Kazajistán”, precisó la alianza en un comunicado tras una reunión ministerial.

La Opep+ aceptó que Rusia y Kazajistán aumentaran su producción en 150 mil barriles diarios en abril, lo que significa un ligero incremento del suministro global de la alianza.

Cuando los analistas esperaban divergencias entre los dos pesos pesados de la alianza, Rusia y Arabia Saudita, la reunión fue cerrada en menos de tres horas y condujo a la decisión de aumentar solo marginalmente la producción de crudo el mes próximo.

Arabia Saudita mantendrá su reducción voluntaria y adicional de un millón de barriles diarios el mes próximo. En total, la alianza convino entonces dejar bajo tierra cerca de siete millones de barriles diarios en marzo.

Los precios del petróleo se dispararon tras la decisión. El barril de Brent del mar del Norte para entrega en mayo subió un 4.17 % en Londres a 66.74 dólares, tras alcanzar en la jornada los 67.75 dólares, un alza por encima del 5 %.

En tanto el barril de WTI para abril ganó un 4.16 % en Nueva York a 63 mil 83 dólares, luego de llegar a 64 mil 86 dólares, un máximo desde enero de 2020.

“Vigilancia”

Esta cumbre, que reunió a 23 miembros de la OPEP y sus socios, se llevó a cabo por videoconferencia como consecuencia de la pandemia del covid-19.

“La incertidumbre que rodea el ritmo de la recuperación (económica y además la demanda de crudo, ndlr) no disminuyó. Es difícil hacer previsiones en un contexto tan imprevisible, por lo que llamo a la prudencia y a la vigilancia”, advirtió al comienzo el ministro saudí de Energía, Abdelaziz bin Salman.

Su colega ruso, que está habituado a hablar sobre un retorno a la normalidad, también dio declaraciones similares al concluir la reunión. “De nuevo subrayamos la necesidad de seguir vigilantes”, dijo el viceprimer ministro ruso Alexandre Novak, encargado de Energía.

Ambos ministros señalaron que, aunque las perspectivas económicas son mejores, la velocidad de la recuperación de la demanda está aún sujeta a muchas condiciones, como el éxito de las campañas de vacunación.

En un informe mensual de mediados de febrero, la Agencia Internacional de Energía (AIE) consideró que el reequilibrio del mercado petrolero seguía “frágil” a comienzos de año y advirtió sobre la propagación de las nuevas variantes del coronavirus.

“Buen acuerdo”

Las diferencias entre los dos cabezas del acuerdo se redujeron ampliamente a lo largo del año, pero los expertos temían que el retorno de los buenos precios a un nivel comparable al periodo anterior a la pandemia -los 65 dólares el barril para las referencias europea y norteamericana-, aumentara las tensiones.

Pero el momento convenía al entendimiento: “Tenemos un buen acuerdo”, se congratuló Abdelaziz bin Salman. “Este consenso nos permite avanzar”.

En la última cumbre de enero, las negociaciones fueron ásperas. La Opep+ convino finalmente abrir poco a poco la producción hasta marzo, usando de esta manera su principal poder: dominar el flujo del oro negro para controlar el equilibrio entre oferta y demanda.

La alianza tuvo una experiencia similar en el mismo periodo del año pasado, teniendo como fondo el inicio de la pandemia, un problema que llevó a una corta pero intensa guerra de precios.