Guadalajara, Jalisco.
Cajititlán se prepara para celebrar a los Reyes Magos sin foráneos. La parroquia y la plaza principal de la delegación de Tlajomulco de Zúñiga fueron cercadas para evitar aglomeraciones por la festividad religiosa.
La fiesta de Melchor, Gaspar y Baltasar no fue suspendida por la pandemia del covid-19 pero sí modificada para evitar la propagación del virus. No se permitirá la instalación de comercio de otros estados y el pueblo estará cerrado los días 6 y 7 de enero, mientras los habitantes de Cajititlán veneran a sus patronos con sana distancia, cubrebocas y sin feligreses de otros lugares, explicó Adrián Salinas, director de Cajititlán Sustentable.
"Entendiendo que Cajititlán no solamente es los Reyes, sino que es un tema turístico y pues estamos controlando tanto el malecón como el comercio en la vía pública para evitar que haya aglomeraciones y obviamente el día 6 y 7, eso sí lo queremos recalcar no va a estar abierta la población, vamos a cerrar desde la carretera los accesos a la población, solo van poder ingresar con credencial del elector o credencial que acredite que viven en la población".
Desde antes de la aparición del coronavirus, el ayuntamiento de Tlajomulco de Zúñiga había advertido a los comerciantes de Tlaxcala e Hidalgo que arriban a Cajititlán para vender pan, que no se les iba a permitir instalarse como parte de un proyecto para reforzar la economía local, lo que fue más necesario con la pandemia. A pesar de que conocían de la medida llegaron algunos y tuvieron que ser regresados por las autoridades municipales.
Jesús Chávez, quien es parte de una familia de comerciantes que han participado en esta festividad en más de 60 años, nunca había visto estas restricciones.
Los Reyes Magos saldrán como cada año de la parroquia para realizar el paseo en embarcación en la laguna de Cajititlán, pero únicamente acompañados del cortejo oficial de máximo ocho personas.
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