Análisis | Expectativa y valor
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Ocotlán, Jalisco

Toda intención de hacer algo tiene sustento en la relación entre la expectativa de alcanzar el objetivo de hacerlo y el valor que se le da a ese objetivo. Hay una estrecha relación entre la expectativa y el valor, ambos elementos van de la mano y tienen un grado de proporcionalidad absolutamente similar. A mayor expectativa, mayor valor. Es la expectativa la esperanza o posibilidad de conseguir una cosa. Y es el valor el alcance de la significación, de la importancia que se le otorga a esa situación, hecho o meta por realizar.

Para Jhon William Atkinson (1923-2003), científico de la motivación humana, el valor que se le otorga al éxito es directamente proporcional a la dificultad para conseguirlo e inversamente proporcional a la probabilidad de alcanzarlo.

Atkinson, psicólogo estadounidense, es el creador de la Teoría de la Expectativa –Valor, cuyos componentes son: los motivos, las expectativas y el valor.

Los constructos presentes en dicha teoría pueden explicarse para cada uno de nosotros ante los diferentes compromisos que asumimos. Si bien el éxito puede esbozar diferentes conceptualizaciones e incluso interpretaciones, una acepción del mismo lo involucra con la realización de lo propuesto, el cumplimiento de lo planificado y el resultado anhelado hecho realidad. Es decir, el éxito tiene muchas manifestaciones, y vive en quienes se esmeran por transitar sus días haciendo noblemente lo que han asumido construir.

Las variables relacionadas con la tendencia a buscar el éxito son: La motivación del éxito, la expectativa o probabilidad de éxito y el valor incentivo del éxito. La motivación del éxito (Me) es la necesidad del sujeto de conseguir el éxito. La expectativa o probabilidad de éxito (Pe) es la estimación que el sujeto realiza de su probabilidad de éxito al realizar una tarea. Y el valor incentivo del éxito (Le) es el valor que el sujeto atribuye a la consecución de la meta, que depende de la probabilidad de éxito de ésta. Por lo tanto, es relevante identificar claramente las expectativas y darles el valor que corresponde, para poder lograr aquello que se quiere vivir.

Por Marcelo Pedroza