tres muertos en Afganistán
Fotografía: AFP
Mazar-i-SharifAfganistán.

Al menos tres personas murieron y unas 40 resultaron heridas este martes durante un atentado suicida con un camión bomba contra una base militar en el norte de Afganistán, informaron fuentes militares.

“El objetivo del enemigo era una base de comandos militares, pero después de no haber logrado llegar a ella, hizo explotar el vehículo cerca, provocando serias pérdidas entre los civiles de los alrededores”, declaró a la AFP Hanif Rezayee, un portavoz militar.

“Muchas casas quedaron dañadas o destruidas. Los soldados ayudaron a evacuar a las víctimas”, añadió Rezayee, quien precisó que hubo al menos tres muertos (dos civiles y un militar) y 41 heridos, 35 de ellos civiles.

Los talibanes reivindicaron el ataque que, según ellos, tenía como objetivo una base de comandos militares afganos que preparaban un ataque contra los insurgentes.

El presidente afgano, Ashraf Ghani, condenó este ataque. “La continuidad de la violencia por parte de los talibanes tiene un impacto (negativo) para las chances de paz”, señaló, de acuerdo a su portavoz, Sediq Sediqqi.

“Los talibanes deberían dejar de combatir y matar afganos, acordar un cese el fuego y mantener conversaciones directas con el gobierno afgano”, añadió Ghani.

Según los talibanes, que suelen exagerar las cifras de las pérdidas de sus enemigos, unos 61 militares murieron en un ataque que pretendía “vengar la mutilación de cadáveres de talibanes en las provincias de Balkh y Zabul (sur)”, aseguró Zabihullah Mujahid, un portavoz talibán.

El atentado coincide con la visita de una delegación talibán a Pakistán, uno de los tres países que reconocieron el régimen talibán en los noventa y que mantiene ciertos vínculos con los insurgentes.

“Las partes afganas deben aprovechar esta ocasión histórica y alcanzar una solución política negociada” a un conflicto que empezó hace ya casi 19 años, señaló el ministerio de Relaciones Exteriores paquistaní en un comunicado difundido este martes de noche desde Islamabad.

A pesar de un alto el fuego y un intercambio de prisioneros en agosto, las negociaciones entre las autoridades afganas y los talibanes, previstas en el acuerdo firmado en febrero entre Estados Unidos y los insurgentes, no avanzan.