Kazajistán
Fotografía: Atalayar
Nur-Sultán, Kazajistán.

El presidente de Kazajistán Kasim-Yomart Tokáyev ordenó este miércoles condonar millones de euros de deudas para las familias pobres con la esperanza de atenuar la molestia social y de evitar nuevas manifestaciones, frecuentes estos últimos meses en ese país de Asia Central.

Según el presidente kazajo, casi 255 mil personas de un total de 18 millones de habitantes deberían beneficiarse de la condonación de estas deudas, mientras que aquellas de otras cientos de miles de personas serán reducidas.

La medida, cuyo costo no fue revelado, concierne a los hogares pobres y a las familias numerosas.

También prevé restricciones para los acreedores, a quienes se les prohibirá “otorgar préstamos a los ciudadanos cuya ganancia es inferior al mínimo”, así como la imposición de controles adicionales para “conceder préstamos al consumo”.

La elección de Tokáyev, de 66 años, en el puesto de presidente a principios de junio fue precedida de importantes manifestaciones organizadas por la oposición, en las que la policía detuvo a más de 4 mil personas y cerca de 1m000 recibieron condenas judiciales.

La victoria del diplomático de carrera de 66 años nunca estuvo en duda después de recibir la bendición del poderoso Nursultán Nazarbáyev, hombre fuerte del país que se mantuvo en el poder desde su independencia en 1991.

Kazajistán, con abundante petróleo y gas, es el primer productor mundial de uranio y la mayor economía de Asia Central. Tras su primer cambio de gabinete este año, Nazarbáyev prometió una serie de medidas sociales para contrarrestar el creciente descontento en la población.