Las letras chiquitas del Reglamento de Movilidad Parte I; Seguridad o recaudación: el debate




Guadalajara, Jalisco. 

Si tú eres conductor de un auto o de una moto, esta información te interesa porque debes conocer el nuevo Reglamento de la Ley de Movilidad, Seguridad Vial y Transporte de Jalisco, que entró en vigor el 4 de agosto de 2023.

¿Sabías que tiene 188 artículos y tiene 43 cuartillas? ¿Lo conoces? ¿Lo has hojeado? No te preocupes, yo te ayudo.

Lo más importante que debes saber es que una multa por estacionar en un lugar prohibido te va a costar mil 449 pesos, y que la sanción por exceder el límite de velocidad va de los mil 037 a los dos mil 074 pesos. Así que ten cuidado.

Además del Reglamento, también debes conocer la Ley de Movilidad, Seguridad Vial y Transporte de Jalisco. Para obtener tu licencia, la Secretaría de Transporte (Setran) te va a aplicar un examen teórico sobre ésta.

Armando López Vences, director jurídico de la Setran, detalló que es obligación de las y los conductores conocer las reglas.

“Más que desconocimiento es una obligación de todo conductor, de conocer no solo la ley, también el reglamento y esto se tiene que verificar a través de los exámenes que se realizan para obtener la licencia de conducir.

Es parte del conocimiento que deben demostrar. Sí, desde luego que es bien importante que conozcan en su totalidad ambos documentos”.

Elizabeth Rodríguez es motociclista. Ella es la delegada de la Federación Rodando y Creando Cultura para el Motociclista A.C. y aseguró que tanto la Ley como el Reglamento de Movilidad están hechos para que el Gobierno de Jalisco recaude dinero.

En su opinión, aunque la ley obliga a que las motos se estacionen de forma apropiada, los ayuntamientos no disponen de áreas suficientes para ello. Y eso pega, sobre todo, a los repartidores de comida.

“Sabemos que la mayoría de los que andan en la zona metropolitana son repartidores de plataformas. Ellos llegan a recoger y entregar pedidos y no hay un estacionamiento. Entonces, imagínate, llegan por un pedido y en lo que se bajan por el pedido, ya les hicieron la multa.

Tengo compañeros que me han dicho: ‘Yo en un solo día he acumulado hasta cinco multas’. Las multas -según el municipio- son de 3 mil 500 a 3 mil 800 pesos”.

La diputada de Movimiento Ciudadano, Mónica Magaña, quien es presidenta de la Comisión de Movilidad, fue quien coordinó las mesas de trabajo para expedir la Ley de Movilidad en octubre de 2022 y el Reglamento en agosto pasado.

Entonces, ¿A quién le toca divulgar las principales reglas que deben acatar conductores y motociclistas? ¿A la Setran? ¿A los ayuntamientos y sus direcciones de Movilidad? ¿Al Congreso del Estado? Esto respondió la legisladora.

Un poco a todos. También nosotros desde el Congreso del Estado no dejamos de estar compartiendo, desde entrevistas, pero también en redes sociales, en videos, en postales, en todo lo que podemos y por temas, las novedades que hay que conocer”, dijo.

La diputada rechazó que las reglas de movilidad busquen recaudar dinero. Sostuvo que los requisitos que se establecen tienen el propósito de que exista una mayor seguridad y prevenir accidentes.

Génesis Hernández Díaz, coordinadora del Observatorio Ciudadano de Movilidad y Transporte, dijo que la socialización es fundamental para que tanto la Ley como el Reglamento se conozcan, pero que las autoridades han fallado para cumplir esa meta.

“Es un tema que es fundamental. Lo vimos desde que salió la Ley, lo vimos con el tema de las ‘arañas’, aún sigue habiendo mucha falta de socialización y no solo en este tema. Creo que esto es clave: el cómo le comunicamos a los ciudadanos la nueva manera de estar moviéndose por la ciudad”, dijo.

Pero la ley no queda ahí.

En las siguientes entregas, abordaremos el transporte comunitario, cuyas nuevas reglas harán desaparecer los mototaxis, el impulso al transporte escolar, los requisitos para la venta de motos y los operativos, quejas de conductores de autos de plataforma y también qué pasará en las calles ante el crecimiento de los patines eléctricos.

Acá la parte 2.


Ignacio Pérez Vega