La Academia de Hielo de Montreal, una fábrica de campeones de patinaje
Los bailarines sobre hielo Lilah Fear y Lewis Gibson, que representan a Gran Bretaña, entrenan en la Academia de Hielo de Montreal, en el Gadbois Arena en Montreal, Quebec, Canadá, el 14 de noviembre de 2025. Foto por SEBASTIEN ST-JEAN / AFP




Montreal, Canadá.

Durante todo el año comparten entrenadores e instalaciones, pero en febrero van a enfrentarse buscando las mismas medallas olímpicas: Montreal es la casa de algunos de los mejores patinadores mundiales y donde está una escuela de danza sobre hielo de gran reputación.

  • Desde fuera, este edificio anodino y con grafitis en las paredes no impresiona, pero el complejo deportivo Gadbois, situado en un antiguo barrio obrero de la metrópolis quebequesa, es el epicentro mundial de esta disciplina olímpica.

Desde primera hora, los deportistas acuden a esta "Ice Academy of Montreal" (I.AM) para realizar jornadas de entrenamiento intensivo de cara a los Juegos Olímpicos de Milán-Cortina (6-22 de febrero).

Sobre el hielo, la concentración es total. Las parejas y las rutinas se suceden sobre el hielo, a veces de manera cruzada en la pista, mientras los entrenadores observan todo con atención.

- Modelo de excelencia -

En total, una veintena de parejas internacionales han elegido esta I.AM por su reputación como centro de excelencia, ya que desde su creación en 2014 ha servido de centro de producción de grandes talentos.

"Tenemos los tres últimos campeones olímpicos y una decena de medallas mundiales"

Se enorgullece Romain Haguenauer, entrenador jefe y cofundador de la escuela, que ha trabajado especialmente con las parejas Marina Anissina/Gwendal Peizerat (campeones olímpicos en 2002) y Tessa Virtue/Scott Moir (2018).

En las grandes competiciones no es raro, en efecto, que todo el podio esté compuesto por integrantes de esta escuela canadiense.

¿Cuál es el secreto de este éxito? Un enfoque holístico, completas infraestructuras especializadas en los deportes de hielo y entrenadores cualificados, afirman los deportistas.

- "Lo nunca visto" -

"Cuando nos mudamos aquí no conocíamos a nadie. Todo lo que hemos aprendido se lo debemos a esta escuela"

Dice a la AFP Lilah Fear, patinadora británica que llegó a Montreal hace diez años.

"Más allá de nuestras competencias deportivas, el personal de la escuela se interesa por nosotros como seres humanos", apunta, aludiendo a un entorno "lleno de amor" a pesar de que aquí los compañeros de entrenamiento son luego competidores en los torneos.

Su compañero, el británico Lewis Gibson, está fascinado por la importancia que tienen los deportes de hielo en Canadá: "En Montreal hay muchas pistas, es algo fantástico".

En su opinión, la filosofía de la Academia rompe con el enfoque estricto y rígido que caracteriza a la danza sobre hielo de alto nivel.

Hay una docena de parejas de esta disciplina, procedentes de diez países, y sus integrantes pasan tiempo juntos fuera de la escuela, subraya Haguenauer.

"Es algo nunca visto en el patinaje. Tampoco en el deporte, en general", celebra este hombre con treinta años de experiencia entrenando a patinadores.

Esa cultura de entrenamiento que considera "muy sana" es la que ha llevado al francés Guillaume Cizeron, campeón olímpico en 2022 y reciente campeón de Europa con su nueva compañera, la quebequesa Laurence Fournier Beaudry, a acudir a Montreal repetidamente desde hace diez años.

"Aquí hay una cultura de patinaje, ya sea el artístico o también el hockey sobre hielo, que permite la evolución de los deportistas de alto nivel", apunta Cizeron, que tiene 31 años.

- "Un deporte de equipo" -

Este cinco veces campeón mundial aspira en Milán Cortina a la medalla de oro, a pesar de llegar tras unas semanas tormentosas por las diferencias públicas con su excompañera deportiva Gabriella Papadakis.

"Aquí es como un deporte de equipo, pero al mismo tiempo cada uno tiene su individualidad", explica Laurence Fournier Beaudry, recientemente nacionalizada francesa.

Vistos los resultados de la temporada, el oro olímpico de danza sobre hielo podría decidirse en Milán entre la pareja francesa y los estadounidenses Madison Chock y Evan Bates, que también entrenan en Montreal.

"Esto tiene una parte buena y una parte mala", reconoció Cizeron recientemente.

"Entrenamos al lado de nuestros principales rivales, así que en los entrenamientos tenemos una cierta presión. Pero al mismo tiempo, eso nos ayuda a progresar y a ir más lejos, nos motiva mucho", señala.