Etiopía
Fotografía: Michael Tewelde - AFP
Adís Abeba, Etiopía.

Autoridades religiosas y militares de Etiopía condenaron este martes el asesinato del jefe del Estado mayor del ejército y otros altos dirigentes, en un emotivo funeral al que asistió el primer ministro Abiy Ahmed.

“El crimen no fue cometido por fuerzas extranjeras, sino por nuestro propio pueblo, lo que lo convierte en algo muy doloroso” afirmó el patriarca Abune Mathias de la iglesia ortodoxa etíope durante el funeral por el alto mando del ejército, general Seare Mekonnen, y de otro general jubilado, asesinado junto a éste.

Una muchedumbre de un millar de personas, integrada por soldados, familiares de las víctimas y miembros del gobierno asistió a la ceremonia.

El sábado, el jefe del estado mayor de las fuerzas armadas de Etiopía, así como un dirigente local, resultaron muertos durante un intento de derrocamiento del gobierno de una gran región del noroeste, ilustrando la inestabilidad de este país del cuerno de África

El sábado por la noche, según fuentes oficiales “una intentona orquestada de golpe de Estado se produjo contra el ejecutivo del gobierno regional de Amhara”, una de las nueve regiones autónomas de Etiopía.

El presidente de la región, Ambachew Mekonnen, y uno de sus consejeros murieron como consecuencia de sus heridas, tras ser tiroteados por un comando.

Horas después, y “en relación con el intento de golpe de Estado en Amhara” según las mismas fuentes, el general Mekonnen, fue asesinado por su guardaespaldas en su domicilio de Adís Abeba, la capital federal.

Etiopía, el segundo país más poblado del continente con un centenar de millones de habitantes, posee la economía más dinámica de África del Este, aunque sigue siendo uno de los países más pobres del mundo.

El primer ministro Abiy, en el poder desde abril de 2018, se ha esforzado por democratizar al país, firmar la paz con la vecina Eritrea tras 20 años de conflicto y liberalizar su economía, pero esta liberalización ha hecho emerger el descontento y las tensiones interétnicas.