Alemania
Fotografía: Odd Andersen - AFP
Dresde, Alemania.

La ultraderecha alemana experimentó este domingo un fuerte crecimiento en las elecciones celebradas en dos regiones del este de Alemania, según sondeos a pie de urna, unos resultados que representan una advertencia para la coalición de Angela Merkel.

Si se confirman las estimaciones, Alternativa para Alemania (AfD) duplicaría sus resultados respecto a las elecciones de 2014 en las regiones de Sajonia y Brandenburgo, que pertenecieron a la extinta República Democrática Alemana (RDA).

En Sajonia, la extrema derecha subiría del 9.7% al 27.5%, aunque quedaría en segunda posición por detrás de los conservadores de la CDU (32%), el partido de la canciller Angela Merkel, según los sondeos difundidos por la televisión pública alemana el domingo a las 18H00 locales.

En Brandenburgo, región que rodea Berlín, AfD lograría entre el 22.5% y el 24.5% de los sufragios, mientras que hace cinco años consiguió el 12.2%. Pero la superaría la lista socialdemócrata con el 27.5%, según las estimaciones.

“Estamos muy satisfechos. Hemos más que duplicado nuestros resultados de 2014 en Sajonia y Brandenburgo”, se felicitó Alexander Gauland, copresidente de AfD, tras el anuncio de los primeros sondeos, aunque su partido no fue la fuerza más votada en ninguna de las dos regiones, como preveían algunas estimaciones.

En el este de Alemania “se produce una espectacular subida de la derecha”, explicó el politólogo Wolfgang Schröder, respecto a la fuerte implantación de la ultraderecha en la antigua Alemania oriental, en contraposición con un apoyo más débil en el oeste del país, lo que demuestra la grieta política que divide a Alemania 30 años después de la caída del muro de Berlín.

– Parálisis –

Si bien atañen solo al 12% del electorado alemán, estas elecciones, completadas por una tercera el 27 de octubre en Turingia -otra región de la exRDA (comunista)-, son seguidas con lupa en el país, 30 años después de la caída del Muro de Berlín.

En caso de confirmarse los resultados de los sondeos en ambos estados, se trataría de una progresión espectacular de la extrema derecha con respecto a anteriores elecciones.

Pese al crecimiento de la ultraderecha, la CDU (derecha) y el SPD (centroizquierda), que gobiernan en coalición en Berlín, lograrían mantenerse como las fuerzas más votadas en cada una de las regiones donde ya presidían gobiernos de coalición.

Sus buenos resultados tampoco servirán a AfD para acceder al poder en esas regiones. Los partidos tradicionales, en particular la CDU, ya han advertido que no pactarán con la ultraderecha.

El juego político para gobernar se augura complicado. Estos estados regionales, que tiene importantes prerrogativas, por ejemplo, en el sistema alemán de educación o seguridad, podrían acabar gobernados por amplias y heterogéneas alianzas de la derecha y la izquierda.

Según las estimaciones, los Verdes, que serían la segunda fuerza más votada en unas futuras elecciones generales en Alemania según los sondeos, obtendrán en estos comicios regionales unos resultados por debajo de lo esperado, con solo el 9% de los votos en ambos Länder, mientras que los sondeos les auguraban el 14%.

Con solo el 10% de los votos, la formación izquierdista Die Linke pierde 8 puntos respecto a 2014.

– Sentimiento de abandono –

En estas regiones de la ex-RDA, de las que muchos jóvenes siguen emigrando cada año hacia el oeste de Alemania por sus salarios más atractivos, muchos ciudadanos sufren una sensación de desvalorización, a pesar de la fuerte caída del desempleo en la última década.

La política de acogida de refugiados de Merkel en 2015 también hirió a una parte de la población, que sintió que el Estado se ocupaba más de los migrantes que de ellos.

Estas elecciones regionales sirven de ensayo en tamaño real para Merkel, al frente desde el año pasado de una coalición frágil con los socialdemócratas del SPD, y que ya anunció que abandonará el poder en el otoño de 2021.

En Dresde, capital de Sajonia, los electores interrogados el domingo por la mañana no escondían su temor a una eventual victoria de AfD en su región.

“El problema es simplemente que el gobierno no ha logrado ofrecer una perspectiva a la gente del Este tras la caída del comunismo”, opinaba Karl-Heinz Landgraf, de 75 años.