EEUU y Brasil lanzan una iniciativa de defensa del trabajo digno
Fotografía: Jim WATSON / AFP




Estados Unidos.

Los presidentes Joe Biden y Luiz Inácio Lula da Silva lanzaron este miércoles una iniciativa global de defensa del trabajo digno, con un trasfondo de huelgas en Estados Unidos y en plena luna de miel entre Brasil y China, gran rival de Washington. 

Es "un momento histórico" porque contribuye a mejorar la vida de los trabajadores "en este mundo digitalizado, en el que la inteligencia artificial habla mucho más poderosamente que cualquier otra cosa", dijo en Nueva York el dirigente brasileño.

Un mundo con 2.000 millones de trabajadores en el sector informal, según la Organización Internacional del Trabajo (OIT), recordó el mandatario, y con 240 millones de personas que viven con menos de 1,9 dólares al día pese a tener empleo.

"Se equivocan todos los que creen que un sindicato débil hará que el empresario gane más, que el país será mejor. No hay democracia sin un sindicato fuerte", añadió Lula, un exobrero metalúrgico y líder sindical, en el lanzamiento al margen de la Asamblea General de la ONU.

Con esta iniciativa, los dos países se proponen proteger los derechos laborales, promover el trabajo digno y las inversiones públicas y privadas, así como combatir la discriminación en el lugar de trabajo.

También se comprometen a tener en cuenta a los trabajadores en la transición energética hacia energías limpias y usar la tecnología y la transformación digital a favor del trabajo digno.

Los dos dirigentes quieren elevar esta propuesta a distintos foros para incluir a otros países.

Brasil presidirá el año que viene el G20 y en 2025 las economías emergentes de los BRICS. Ese mismo año, acogerá la COP 30 en Belem, el corazón de la Amazonía. 

La defensa de los derechos laborales es uno de los estandartes de Biden para las elecciones presidenciales de 2024. 

El presidente defiende a los trabajadores en huelga del sector automotor estadounidense por estimar que las ganancias deben repartirse de forma "justa".

Washington trata de mimar su relación con Lula, con quien ha tenido uno que otro desencuentro, principalmente sobre la guerra en Ucrania, para que sea lo más estrecha posible, consciente de que Brasil mira cada vez más hacia China.

"Este encuentro es más que una bilateral. Es un renacer de un nuevo tiempo en la relación de Estados Unidos y Brasil, una relación de iguales, soberana, pero de intereses comunes en beneficio de los pueblos trabajadores de su país y del mio", afirmó Lula.

  • Es la segunda reunión oficial entre Biden y Lula desde la investidura de este último en enero, afirmó la presidencia brasileña en un comunicado.

- Venezuela y Haití -

Entre otros temas, abordaron las crisis en Venezuela y Haití y la guerra en Ucrania.

Ambos recalcaron "la importancia de la restauración de la democracia en Venezuela", afirmó la Casa Blanca en un boletín y reiteró su disposición a levantar las sanciones impuestas al gobierno del mandatario venezolano, Nicolás Maduro, si se toman "medidas concretas" que conduzcan a elecciones libres y justas.

El dirigente demócrata también pidió a su homólogo que respalde el envío de una misión multinacional de apoyo a la seguridad en Haití.

Las consecuencias de la guerra de Ucrania, sobre todo para la seguridad alimentaria y energética, también estuvieron en la agenda, informó la Casa Blanca.

Sobre este tema tienen diferencias. Washington lidera la ayuda a Kiev contra las tropas rusas y Lula defiende una posición neutral y defiende una salida negociada.

Después de hablar con Biden, Lula se reunió con el presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, con quien mantuvo "una buena conversación sobre la importancia de los caminos para construir la paz y mantener siempre un diálogo abierto entre nuestros países", dijo en X (antes Twitter).

- "Peligro" -

Lula y Biden también hablaron de democracia, transición energética y protección del medioambiente, informó la presidencia brasileña..

"Al ver la geopolítica en el mundo, percibimos que las oportunidades cada vez se cierran más y la democracia corre cada vez más peligro, porque la negación de la política ha hecho que sectores extremistas ocupen el espacio. Eso ya pasó en Brasil, está pasando en Argentina y ha pasado en otros países", afirmó Lula.

Se refiere a ataques a las instituciones de miles de simpatizantes de su predecesor ultraderechista Jair Bolsonaro, que dejaron escenas similares al asalto al Capitolio por parte de seguidores del expresidente republicano estadounidense Donald Trump.

Asimismo, Brasil suscribió la Declaración Global para la Integridad de la Información En Línea, un documento promovido por Canadá y Países Bajos, que combate la desinformación y promueve la protección de la información, firmado por el titular de la Secretaría de Comunicación Social, Paulo Pimenta.

"Sin fortalecer el periodismo de interés público, las democracias seguirán acorraladas por el extremismo violento", dijo.