Estados Unidos aclara que acuerdos sobre tierras raras en América Latina no son contra China
Foto por SAUL LOEB / AFP




Washington, Estados Unidos

Las alianzas de Estados Unidos para desarrollar la explotación de tierras raras en América Latina "no son una represalia" contra China, que cuenta con grandes inversiones en la región con el mismo objetivo, declaró este miércoles el subsecretario de Estado para Asuntos Energéticos, Caleb Orr.

Estados Unidos reunió a 54 países la semana pasada para una conferencia ministerial sobre tierras raras, uno de los recursos naturales más apreciados en el mundo por su papel clave en diversos sectores.

Argentina, Brasil, Bolivia, Canadá, República Dominicana, Ecuador, México, Paraguay y Perú participaron en la cita.

Washington anunció al término del encuentro alianzas estratégicas con Argentina, Ecuador, México, Paraguay y Perú, así como con la Unión Europea y Japón.

"No se trata de una represalia contra China", aseguró Orr en una teleconferencia de prensa.

El objetivo es "la diversificación y la reducción de riesgos para nuestras cadenas de suministro", dijo.

Las tierras raras, 17 metales difíciles de extraer de la corteza terrestre, tienen multitud de aplicaciones: desde vehículos eléctricos hasta discos duros, turbinas eólicas y misiles.

  • Las empresas chinas son las principales inversoras en proyectos de litio en Argentina, y de otros minerales "críticos" en Ecuador y Perú.

Frente a la estrategia paraestatal de China, con recursos de empresas públicas o estrechamente vinculadas al régimen comunista, Estados Unidos ofrece 

"una zona comercial preferencial para los países que quieran adherirse a altos estándares de libre mercado", añadió Orr.

Consultado sobre si Estados Unidos negocia con Venezuela, un país que pasó de estar sometido a sanciones a ser un socio petrolero, el subsecretario contestó que ese país cuenta con yacimientos de "bauxita, níquel, oro o tierras raras que suponen una gran oportunidad para el pueblo venezolano".

Estados Unidos espera aliarse con Caracas para explotar esos recursos y encaminar los beneficios "al pueblo, y no a grupos ilícitos", afirmó.