Seguridad y confianza; la trayectoria de Paola Zúñiga de la Cruz




Ocotlán, Jalisco

Es un hecho que desde hace varios años la camisa le dejó de quedar grande a las mujeres. Es un hecho que todo humano tiene la capacidad de patear un bulto en  forma de esférica. Es un hecho que las mujeres dejaron de jugar con muñecas. Así como también es un hecho que nuevas figuras como la joven ocotlense, Gabriela Paola Zúñiga de la Torre comienza a construir un sueño cargado de muchas ilusiones en el fútbol femenil profesional. Eso sí, todos sus objetivos los tiene bien contados y sabe que apenas comienza.

La historia de Paola nace hace 14 años en suelo ocotlense. Decidida y con esa emoción que la caracteriza nació su gusto por el balompié a una muy corta edad. Con el respaldo de su familia y de todos sus amigos empezó una trayectoria que al principio no se miraba nada fácil, pues tuvo que desenvolverse contra niños, y es que en ese entonces era poco común ver a niñas jugando al balompié por lo estereotipada que era la actividad. En fin ella comenzó.

“Pues al principio sí fue difícil porque convivía solo con niños, y se me hacía como de 'amm puros niños’, y el entrenador me decía que era por un tiempo y ya después vamos a hacer un equipo de niñas pero aquí no hay muchas niñas que les dejan jugar fútbol porque los papás piensan que el fútbol es de niños y el baile de niños, entonces es algo feo pero a la vez bonito y después empecé a participar en equipos femeniles pero fuera, no fue aquí”.

La práctica con niños ya era muy común y con el paso de los días se observaba como la calidad del juego se distinguía de uno de otros, aunque al principio fue un poco más complicado porque el varón mostraba mayor cuidado por proteger a la compañera que por competir con ella, pero con el paso del tiempo demostró jugar con esa intensidad a tal grado de hacer competir a todos sus compañeros. Durante años el fútbol varonil se ha distinguido por ser más físico que técnico que a comparación del femenil es todo lo contrario, entonces llevarse ese pequeño aprendizaje del varonil, la ayudó a crecer cada vez más.

Toda esa iniciativa la trasladó al femenil, demostrando buenos dotes de juego a lado de sus compañeras, y vaya que fue un plus muy grato, pues pensar que a sus 11 años de edad era convocada por primera vez a una Selección Mexicana Femenil Sub 13. La sorpresa le salió algo disparada tras enterarse que competiría pero no a lado de uno de sus mejores amigas de equipo. En fin, fue una buena experiencia donde tuvo muchos consejos importantes que aún más, la hicieron crecer mental y futbolísticamente.  

“Fue una explosión, una emoción porque fue como felicidad pero a la vez tristeza porque yo quedé y mi amiga no, entonces fue algo muy raro. Creo que fue donde subí de juego hasta donde estoy ahorita porque antes no tenía como recepción de balón, no podía patear muy bien, y entonces llegué a selección y ahí me enseñaron todo lo que yo no sabía”.

Fue trascendente su experiencia y todo lo que le sigue dentro de la selección, muchos aprendizajes de por medio. Las lesiones también la marcaron por un momento pero salió a flote aún con ellas,  en cada etapa de la rehabilitación. Con muchos celos de ver cómo otros niños y niñas si podría practicar el deporte y ella no, pero su garantía siempre era que pronto estaría de regreso en el terreno de juego a ese único escenario que siempre prefirió antes uno de los artistico.

Su posición natural fuerte y intensa de una defensa central como la de su ídolo, el jugador Carlos Salcido, que no deja de emocionarse cada vez que lo ve jugar. En estos momentos no es su prioridad alcanzar el fútbol profesional, aunque lo anhela con todo el alma. Lo que primero busca es concluir una licenciatura, ya sea la de químico farmacobiólogo o la de criminología, porque está consciente que el balompié no es garantía de un buen sueldo y por lo tanto necesitan tener un buen respaldo para poder vivir su sueño.  

“Tengo varios equipos que me quieren que esté con ellos pero lo principal ahorita es mi familia porque si me veo en un futuro jugando fútbol pero las mujeres no tienen una paga igual que los hombres, y entonces no me voy a mantener de eso. Tengo que tener una carrera aparte para poder tener como una vida más acomodada en un futuro”.   

Ahora tiene muchos proyectos en mente pero pone en primer plano el de realizar un torneo relámpago de fútbol en busca de ayudar a las mujeres con cáncer de mama y en busca de donar turbantes que ayuden a más mujeres a cumplir su sueño.

Su mente es totalmente abierta y desea que toda persona pueda cumplir sus metas independiente de sus gustos. Los objetivos de Paola poco a poco van llegando, pero por lo pronto será reconocida con los premios AM Magazine 2019 el próximo 30 de mayo. La meta no es corta, pero consciente de ello sabe que puede lograrlo, eso se lo han enseñado el fútbol.  

[audio mp3="http://udgtv.com/wp-content/uploads/2019/03/Perfil-Paola.mp3"][/audio]