Guadalajara, Jalisco.
Los resultados de la última revisión de la Auditoria Superior de la Federación a la Línea 3 del Tren Ligero ponen en duda que la obra cuente con estudio geohidrológico, así como con obras de protección hidráulica y drenaje para evitar que la estructura tenga alteraciones en el subsuelo, expuso José Carlos Rojas, presidente de la Unión Jalisciense de Agrupaciones de Ingenieros.
El especialista advirtió que este corredor no pudo construirse sin prever que hay mantos acuíferos y ríos subterráneos en el Centro Histórico de Guadalajara.
En la auditoria a la Cuenta Pública 2020 se encontraron filtraciones, dovelas despostilladas, y piezas reparadas por fisuras sin monitoreo en la Línea 3, obra que estuvo a cargo del Grupo Promotor de Desarrollo e Infraestructura (Grupo Prodi), Mota-Engil de Portugal y Constructora de Proyectos Viales de México (CPVM), filial de la española OHL.
La Unión Jalisciense de Agrupaciones de Ingenieros ha pedido el proyecto integral para conocer los estudios geohidrológicos, sin éxito.
El presidente de la Unión lamentó que no se haya confiado en la ingeniería mexicana para ejecutar esta obra, cuando se conocían las condiciones del subsuelo del centro tapatío.
Advirtió que finalmente el agua busca su camino para llegar al punto de origen y eso se debió prevenir al construir la Línea 3.
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