Cifra récord en remesas no mejora calidad de vida de las familias jaliscienses
Fotografía: Julio ríos




Guadalajara, Jalisco.

A pesar de que la política anti-inmigratoria en Estados Unidos de América (EUA) ha agudizado sus controles, paradójicamente el fenómeno no cesa, y en 2019 se rompió el récord de remesas enviadas por los trabajadores mexicanos a sus comunidades de origen. No obstante, ante el complicado panorama económico que priva en nuestro país, las remesas no mejoran de forma significativa la calidad de vida de las familias, sino que apenas les ayudan para salir adelante, declaró el investigador del Centro Universitario de Ciencias Económico Administrativas (CUCEA) de la UdeG, doctor Alejandro Canales Cerón.

“Lo que reciben las familias como remesa, no superan los 200 dólares por hogar, al mes. Eso es o que recibe un hogar en promedio y ha bajado a 150 dólares por mes, alrededor de mil 500 pesos, dos mil pesos. Se entiende que con eso ninguna familia se hace millonaria. No equivale más que a un salario mínimo. Permite a la familia mantener un estándar de vida, no estar en la miseria o pobreza, pero no a una situación de pujanza económica o mejores condiciones de vida” mencionó Alejandro Canales Cerón, el investigador del CUCEA.

Dijo que, salvo excepciones, esa visión del migrante acaudalado, con una camioneta de reciente modelo y una casa de dos o tres pisos en una ranchería, es un mito dentro del imaginario colectivo.

Michoacán, Jalisco y Guanajuato, informó Canales Cerón, son las entidades expulsoras de migrantes por excelencia y, por consecuencia, las que cuentan con mayor cantidad de remesas recibidas con 3 mil 400 millones, 3 mil 200 millones y 3 mil millones de dólares, respectivamente, según datos citado  del Banco Mundial y del Banco de México.

Las remesas en México han ido al alza. En 2016, fueron 28 mil millones de dólares, en 2018, 35 mil millones y en 2019 superó 38 mil. Se espera que en 2020 aumenten.

Esto se debe a que se ha recuperado la economía de EUA y, sobre todo, desde 2012, ha mejorado el sector de la construcción, donde se emplea a la mayoría de los migrantes mexicano, entre otros factores.