PPL en CEINJURE. Fotografía tomada del medio El Río Lagos de Moreno.

Por Gabriela León

¿Qué es el bien?, ¿qué es el mal?, ¿de qué dependen nuestras decisiones?, ¿cómo asumes las consecuencias de tus actos?, ¿cuáles son tus pecados? son las premisas bajo las que se desarrolla la obra Los 7, del Grupo de Teatro Varonil del Centro Integral de Justicia Regional de Lagos de Moreno (CEINJURE), puesta en escena que debutó en la clausura de la semana cultural y deportiva en el marco de la conmemoración del 15 aniversario del centro.

El viernes 16 de agosto, a eso de las cinco de la tarde, Abraham, Adán, Adrián, Fernando, Iván, Jonathan, José, Pablo y Sergio, se estrenaron como actores frente a un miembro de su familia y también mirando a las otras 75 personas privadas de la libertad que forman parte del centro, autoridades del sistema penitenciario del estado de Jalisco, así como funcionarios de la administración municipal que participaron en el programa cultural del modelo de Reinserción Segunda Oportunidad.

Luego de atravesar diez puertas, y firmar cinco registros de seguridad e identidad, más de 100 personas presenciaron en el patio central, la historia de “El Greñas”, un personaje creado a partir de las experiencias de cada integrante del grupo, la idea original de Adán Franco que cuenta como la desigualdad, la violencia generalizada y otros aspectos de un México corrupto, también son parte de las causalidades que orillan a delinquir y formar parte del sistema penal, la mayoría de las veces, cuando no se tiene el dinero para comprar la justicia:

“Yo lo que comentaba con Chuy Mendoza (director municipal de Deportcs), cuando vino parta entrenamiento físico, le decía que muchísimas gracias, más que nada a romper ese tabú, de que todos los que estamos aquí somos malos. Hay quien hizo, hay quien no hizo, a fin de cuentas estamos todo aquí, ¿no? Y más que nada, romper todo el paradigma de que toda la gente aquí es mala. Si ves la tele, si ves películas que no sé cuánto hacen, aquí la verdad somos una gran familia, aquí nos la llevamos muy padre y tratamos de hacer lo mejor para todos”, dijo Juan Pablo, “El Inge”.

Las directoras del Grupo Yakuun, Flor y Beatriz Aldana, quienes trabajaron desde hace más de cinco meses en esta puesta en escena, relatan como a partir del teatro, al igual que en otras actividades artísticas y deportivas, se crean herramientas que además de fomentar la creatividad de los ppl, también identifica a quienes viven bajo la premisa de los estigmas y las etiquetas de un sistema penal que se rige por cifras y la despersonalización:

“Algo que se nos quedó marcado es que cuando ellos llegan aquí, los reconocen por su apellido y no por su nombre, entonces de ahí parte la importancia de ¿quiénes somos? y realmente, (aunque) el nombre no lo eliges, se te da, pero ¿qué te define?. Investigaron el significado de su nombre y nos dimos cuenta de que  a veces a alguno no le han dicho por su nombre en toda la vida a alguno. Por eso es todo ese preámbulo de ¿quién eres?, ¿cuál es tu nombre?”.

“De ellos es la idea original, que la idea original es hablar de los siete pecados capitales, ellos querían hablar de eso, de cómo una persona se pierde en sus pecados. Lo que empezamos a hacer en las primeras entrevistas, fue darle forma a los simbolismos de ellos, del bien y el mal”.

La iniciativa de formar un grupo de teatro le pertenece a los mismos integrantes de este, pues además del factor artístico y cultural, la obra Los 7, fue utilizada como un método de denuncia, una ventana de diálogo con la vista desde dentro de quienes cometieron (o no) una falta al sistema de justicia penal del país y no pudieron comprar su libertad, de quienes hoy cumplen una sanción, que son llamados por su apellido o su número penal, a quienes pocas veces se les llama por su nombre, pero sobre todo de aquellos que esperan y buscan una segunda oportunidad.

“Les decía hace rato, una noche de insomnio, pensando en lograr un cambio, en que la gente vea que tenemos derecho a tener una segunda oportunidad. Tuve la idea de presentar una obra, algo que llamara la atención. Algo en el cual pudiéramos ser escuchados. Se lo planteé a mi amigo Pablo y dijimos ‘adelante’. Se nos dio todo el apoyo por parte de la institución, creyeron en nosotros y lo pusimos en marcha. Fue sacrificio de tiempo, de trabajo, en nuestras celdas de noche, de estar ensaye y ensaye y ensaye, y apréndetelo y ‘yo nunca he hecho esto, yo no puedo´ y hubo veces en las que dijimos que no se iba a poder, pero tenemos un dicho nosotros que decimos que siempre Dios va por delante y es lo que nos mantuvo firmes de este proyecto, este gran sueño”, comentó Adán Franco.

Los miembros de Grupo de Teatro Varonil esperan que este tipo de actividades continúa para los próximos internos, pues aunque esta fue la primera ocasión en ser realizado algo similar a la semana cultural y deportiva, todavía falta la presentación de la obra para sus familias, ya que en este debut, sólo asistió un miembro por cada actor del elenco.