Por Aarón Navarro Aguirre

El Ayuntamiento de Lagos de Moreno inició el pasado 29 de marzo la reconstrucción de la Calle Valle de Otumba que va desde el Bulevar Orozco y Jiménez hasta calle Diamante en Colinas de San Javier. Esta obra consiste en la pavimentación de concreto ciclópeo y la reposición de instalaciones hidrosanitarias y agua potable.

A casi un mes de haber iniciado, esta situación se ha vuelto incómoda para los conductores que han tenido que circular por un solo carril en ambos sentidos. Pero es especialmente molesto para los comerciantes y clientes del tianguis de los martes.

Debido a que la obra en construcción se extiende hasta cuatro cuadras y está a un costado del tianguis, interrumpe el espacio en donde los vehículos pudieran estacionarse y eso ocasiona que pocas personas opten por trasladarse hasta ese lugar, lo que provoca una merma en los clientes para los negocios.

“Nos ha perjudicado porque no hay por dónde pasar y la gente no viene también por eso, porque se les dificulta porque la obra está ahí parada”.

“No pueden arrimarse los carros. Ahí está todo el bache abierto. Por eso no hay gente. No hay espacio”.

“No hay estacionamiento. No hay zona para que la gente descargue, principalmente nosotros. Pero hemos ido buscando la maña dónde descargar pero los clientes no vienen, no hay espacio para que se estacionen y pues, no vienen a comprar”.

“Y para que esté sola la plaza sí nos afecta mucho. De hecho, a todos los que venimos de León sí nos afecta por lo de que uno no saca los gastos de gasolina y luego, pues no se vende. Sí nos afecta a nosotros. De hecho, sí estamos pensando dejar de venir por lo de la obra”.

El problema de la falta de espacio afecta tanto a comerciantes como a clientes, pues no existe un lugar cercano al tianguis en el que puedan dejar sus vehículos, salvo en un estacionamiento que no es gratuito.

Lo que preocupa a los locatarios es que la obra no se concrete a tiempo y que el temporal de lluvias alcance la construcción antes de que termine, lo que sería muy problemático debido a la tierra suelta y porque la obra interrumpiría su curso.

“El gobierno creo que hizo las cosas muy precipitadamente porque pronto vienen las aguas y no creo que vayan a acabar pronto y se va a hacer más lento este proceso. Aquí se tuvo que haber hecho o después del temporal o mucho antes del temporal, pero el gobierno es el que decide, nosotros no”.

“Yo, de mi parte, sí sugeriría que nos apoyen y que le echen ganas a acabar pronto esto. Porque ahorita como quiera pero ya están aquí las aguas. Y toda esta tierra va a dar a allá a la carretera y va a afectar no nomas a nosotros sino allá abajo porque el agua arrastra lo que hay”.

El presupuesto para la obra, según las cifras oficiales es de 6 millones 124 mil 892.77 pesos.