sueños Elisa Carrillo
Fotografía: EFE
Ciudad de México, México.

Soñar es un concepto que recurrentemente utiliza la bailarina mexicana Elisa Carrillo, galardonada la semana pasada en Rusia con el premio Benois de la Danse, pero cuando dejó su casa a los 14 años para ir a Europa a intentar hacerlos realidad, los veía lejos de concretarse.

Carrillo (Texcoco, 1981) tenía la idea fija de labrarse un nombre en el mundo de la danza y fueron esos sueños el motor para que se esforzara y los alcanzara.

“Cuando veo todo lo que me está pasando y me pongo a pensar de donde vengo, de cómo me fui y cómo se me han dado las cosas no lo puedo creer”, dijo Carrillo en entrevista con Efe.

“No puedo creer que a esa muchacha que se fue y que tenía sueños le ha cambiado la vida en los últimos cinco años. Han pasado tantas cosas que nunca quise imaginar porque pensé que no iban a suceder pero ahora veo que se han vuelto realidad”, añadió.

Por ello cada que tiene la oportunidad de aconsejar a alguien siempre les dice “que hay que tener sueños y luchar por ellos”.

Siendo adolescente, Carrillo ganó una beca para estudiar danza en Londres y años más tarde se convirtió en la primera bailarina en el Staatsballett de Berlín comprobando que lo sueños, se trabajan, se persiguen y se cumplen.

Fuera de la danza, Carrillo aspira cosas sencillas como “ser feliz, tener una vida tranquila y poder darle a mi hija todo lo mejor”. Además anhela estar cerca de su familia, radica en Berlín, y tener la oportunidad en el futuro, “de viajar mucho” a lugares donde no ha estado o no ha tenido la oportunidad.

“Pero sobre todo, anhelo estar cerca de la danza, porque la amo mucho y creo que es una manera de enfrentar la vida. Es una bendición estar en una carrera que me ha aportado tanto como ser humano”, apuntó.

Además, otro de sus sueños es, que con su historia “y todo lo que estoy logrando” pueda apoyar a las jóvenes generaciones de bailarines en México y transmitirles toda la experiencia que ha acumulado en el mundo de la danza.

“Tengo muchos sueños, todo el tiempo, miles y a veces me pongo metas pero también en ocasiones trato de no hacerlo porque eso representa mucha presión para lograrlos, pero cuando tengo algo muy claro, trato de ir hacia allá siempre”, contó.

La imaginación de Carrilo es tal que hasta tiene sueños para su país, el cual en los últimos años ha registrado una escalada de violencia y de inseguridad, de la que también anhela habrá de salir algún día.

“Sueño con que haya respeto, que la gente pueda vivir con paz, que haya igualdad y no exista tanta pobreza pero sobre todo que la gente pueda salir ala calle tranquila sin tener miedo y sin sentirse insegura”, expresó.

Sobre el premio Benois de la Danse, considerado el Óscar de la danza, que le otorgaron la semana pasada, Carrillo reconoció que no quería pensar que esto llegase a ocurrir.

“Honestamente no había pensado que iba a pasar, ese no era uno de mis sueños no porque no lo hubiera deseado o que no pensara que fuera increíble ganarlo, pero no me quería poner esa presión de decir tengo que lograrlo”, apuntó.

“Para mí, con lo que estoy viviendo en mi carrera, lo que estoy logrando y venir a México ya era son muchos sueños, pero (el Benois) no era algo que me hubiera imaginado, ni era un sueño que tenia en la mente, pero pasó y estoy feliz”, finalizó.

Este día, Carrillo, quien encabeza a una generaciones de bailarines mexicanos que actualmente destaca a nivel mundial, presentó ante los medios de su país la segunda edición del Festival Internacional de la Danza “Danzatlán 2019” que se llevará cabo del 2 al 13 de julio en distintas sedes de la Ciudad y el Estado de México.

Entre las diferentes actividades destaca una gala denominada “Elisa y amigos” que se celebrará el 2 de julio en el Auditorio Nacional y una audición para niños que promoverá el Staatsballett de Berlín, la cual se concretará en el Centro Nacional de las Artes, en la capital mexicana.