Fotografía: Mario Tama - Getty Images - AFP
Los Angeles, EEUU.

Bajo un clima muy seco, de mucho calor y sin pronóstico de lluvias, California enfrenta más devastación por los incendios forestales, advirtieron el miércoles las autoridades estadounidenses, que combaten decenas de fuegos activos y temen que surjan nuevos focos.

El gobernador Gavin Newsom dijo que aunque los bomberos lograron progresar, los fuertes vientos pueden azuzar las llamas en este estado del oeste de Estados Unidos que ya registró 25 muertos y miles de estructuras destruidas desde el 15 de agosto.

“Con los vientos que estamos experimentando actualmente y lo que anticipamos para los próximos días, tenemos que ser conscientes de que incluso con un alto número de contención, esos incendios están cualquier cosa menos controlados”, dijo en una rueda de prensa.

La autoridad bomberil estadal Cal Fire pronosticó más temprano que “sin precipitaciones significativas a la vista, California permanece seca y vulnerable a incendios forestales”.

La mayoría de los fuegos se concentran en el estado más poblado del país, pero también se han extendido a otros estados del oeste como Oregón y Washington, donde se espera una pequeña tregua climática.

Newsom resaltó que en lo que va del año se han reportado 7 mil 606 incendios en comparación a 4 mil 972 en 2019, cuando ardieron 47 mil 750 hectáreas.

Más de 17 mil bomberos fueron desplegados a lo largo de California, donde este año se ha registrado una temporada de incendios récord con un área quemada de 1,3 millones de hectáreas.

– Humo en Europa –

El humo se trasladó hacia la costa este del país y ya incluso se siente en Europa, dijo el miércoles el servicio de vigilancia climática de la Unión Europea, que destacó una situación “sin precedentes”.

“La escala y la magnitud de estos incendios se encuentran a un nivel mucho más alto que cualquiera de los 18 años que cubren nuestros datos de vigilancia” desde 2003, dijo Mark Parrington, científico principal y experto en incendios forestales del Servicio de Vigilancia de la Atmósfera de Copérnico (CAMS) de Europa.

“El hecho de que estos incendios estén emitiendo tanta contaminación a la atmósfera, que todavía podemos ver un humo espeso a más de 8 mil kilómetros de distancia, refleja lo devastadores que han sido en magnitud y duración”.

El humo más pesado de los incendios, que comenzaron a mediados de agosto en California, permanece sobre la costa oeste, donde ciudades como Los Ángeles, San Francisco, Portland y Seattle registran algunos de los peores índices de calidad de aire en el mundo.

– “Vacía” –

Oregón y Washington también han experimentado incendios récord.

Solo en Oregón, donde hasta ahora ardió el doble de lo que suele incendiarse cada año, murieron 10 personas.

Eraida Rodas vio la casa rodante de madera donde vivió 12 años en Talent, Oregón, vuelta cenizas por el incendio Almeda, por el que la Casa Blanca declaró estado de “desastre mayor”.

“Siento que pierdo, sabes, todos los esfuerzos de mi familia”, dijo Rodas, una maestra de preescolar de 37 años, entre sollozos. Agregó que se sentía “vacía”.

Se esperaba que la lluvia traiga cierto alivio en algunas partes de Oregón y Washington el miércoles, lo que concentra el mayor riesgo en California.

Los incendios en la costa oeste, algunas causados por rayos, han desplazado a decenas de miles de personas.

Además, se espera que el impacto económico de estas catástrofes sea astronómico para este año. Un experto estima los daños en más de 20 mil millones de dólares.

El desastre ha dado relevancia al tema del calentamiento global en la campaña presidencial estadounidense, a medida que el consenso científico es que incendios como los de Estados Unidos no serían tan intensos y generalizados sin el calentamiento de 1ºC durante la era industrial.

Se ha demostrado que el calentamiento global amplifica las sequías que crean condiciones ideales para estos fuegos.

Newsom dijo este miércoles que no tiene “paciencia con los negadores del cambio climático”, en un aparente ataque al presidente Donald Trump, quien en su visita el lunes a California desestimó la relación del desastre con el calentamiento de la Tierra, asegurando se revertirá por sí mismo.