Selvas tropicales
Fotografía: Ludovic Marin AFP
Nueva York Estados Unidos.

Una reunión sobre la Amazonia celebrada este lunes en la ONU permitió desbloquear 500 millones de dólares adicionales para las selvas tropicales, en ausencia de Brasil, “el elefante en la habitación”, según dijo el presidente francés Emmanuel Macron.

El Banco Mundial, el Banco Interamericano de Desarrollo y la ONG Conservación Internacional anunciaron programas de ayuda, con el apoyo financiero de Alemania (250 millones de dólares prometidos) y de Francia (100 millones).

La Unión Europea pondrá a disposición 190 millones de euros en el marco de sus programas de cooperación y desarrollo, mientras que Conservación Internacional aportará 20 millones de dólares.

El objetivo es financiar proyectos para la preservación de la biodiversidad, el desarrollo de una cadena de valor sustentable, la gestión duradera de los suelos, la promoción de conocimientos tradicionales y la cooperación transfronteriza.

Varios jefes de Estado participaron en la cita, entre ellos Macron, que lanzó la idea durante la cumbre del G7 en la ciudad francesa de Biarritz, a fines de agosto, con el presidente chileno Sebastián Piñera.

También hablaron en la tribuna el presidente de Colombia, Iván Duque, y el boliviano Evo Morales.

Pero el presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, que no participa en la cumbre del clima pese a que su país tiene un 60% de la mayor selva tropical del mundo, fue el gran ausente.

Macron fue irónico en cuanto a la ausencia, al tiempo que tendió una mano a Brasilia, que lo acusa de injerencia.

“¿Cuáles son nuestros riesgos? Primero el elefante en la habitación, o más bien el que no está, ¡Brasil! Todo el mundo me dice, ¿cómo van a hacer sin Brasil?”, dijo Macron a la tribuna.

“Eso llegará. Hace falta una maniobra inclusiva, respetuosa de cada uno. Tengo la esperanza de que en los próximos meses tendremos las condiciones políticas para avanzar”, añadió.

Según Macron, otros riesgos son “que digamos cifras, palabras pero sin resultados”. Hay tantos fondos y programas que “el riesgo es la dispersión, la lentitud, la ineficacia” y que nos demos cuenta seis meses después que los fondos no llegaron a las poblaciones afectadas, dijo.

Piñera destacó la necesidad “urgente” de conservar los bosques.

“Una colaboración internacional es necesaria y es urgente y hay una enorme voluntad”, dijo.

Esta suma, en préstamos y donaciones, se sumará a las contribuciones existentes que hacen Alemania y Noruega, principales donantes de la selva amazónica, pero que han bloqueado los pagos a Brasil para protestar contra la política gubernamental brasileña, que según ellos alienta la deforestación.

Equipos encargados del seguimiento de esta alianza para la Amazonia harán un balance para la reunión COP25 en Chile en diciembre, donde se definirá el calendario de los primeros proyectos.