Acero estructural
Fotografía refrerencial: Tianpei Xin - EFE
ciudad de México, México.

La Secretaría de Economía de México informó este lunes que mantendrá su respaldo a las empresas mexicanas que se vean afectadas por la decisión de Estados Unidos de imponer aranceles provisionales al acero estructural fabricado en este país.

“Las empresas involucradas en la investigación contarán con el apoyo de la Secretaría de Economía para la defensa de sus intereses”, expresó este ministerio en un comunicado de prensa divulgado tras el anuncio de los aranceles.

Precisó que estas medidas son resultado de un proceso de investigación que el Departamento de Comercio de Estados Unidos inició el 4 de enero de este año contra México y contra otros países por solicitud del American Institute of Steel Construction Full Member Subgroup (Chicago, Illinois).

Estas investigaciones, señaló Economía, son habituales cuando una industria se siente afectada por lo que supone importaciones por medio de prácticas desleales; aunque la misma sigue su curso y será resuelta de manera definitiva en los próximos seis meses.

El Departamento de Comercio de Estados Unidos determinó que existen motivos suficientes para imponer aranceles al acero estructural fabricado en México, además del mismo producto de China.

“En las investigaciones de China y México, Comercio hizo determinaciones afirmativas, encontrando que los exportadores recibían subsidios sujetos a derechos compensatorios”, apuntó en un comunicado este Departamento.

La Secretaría de Economía confirmó que el Gobierno de México continuará activamente en el procedimiento como lo hizo desde el inicio del 2019.

Descartó que los aranceles al acero estructural estén relacionados con los que se impusieron al acero y aluminio, los cuales como ya es del conocimiento público ya fueron retirados el pasado 20 de mayo de 2019.

Estas medidas tampoco están relacionados con la amenaza que hizo el presidente estadounidense Donald Trump de imponer medidas a todos los productos mexicanos a partir del 10 de junio pasado si México no tomaba medidas para controlar la migración procedente de Centroamérica.

El anuncio de estas medidas llegan en un momento en el que EEUU y China han acordado volver a negociar sobre la guerra comercial que mantienen ambos países y después de que el Congreso de México haya aprobado el acuerdo T-MEC con Washington y Ottawa.