Por Paúl Martínez Facio

El 15 de marzo pasado, habitantes del poblado indígena de San Juan de La Laguna dieron a conocer su inconformidad con respecto a la instalación de un gasoducto que atravesaría sus territorios, en el momento manifestaron no haber sido enterados de la realización de esa obra, ni haber sido consultados al respecto.

Ante esta situación, se movilizaron para requerir de las autoridades municipales una explicación, misma que, a decir de Hugo Reyes López, comisario municipal en el Pueblo de la Laguna, no se ha recibido, pues a la fecha no se ha presentado ninguna autoridad para atender el caso.

«Por parte de autoridades, no se han hecho presentes con nosotros. Nosotros con los que hemos tenido un dialogo a petición de ellos, de personal de la empresa, entre ingenieros, representantes legales, nos juntamos para posiblemente llegar a un acuerdo. En esa parte le dejamos clara la postura a la empresa, junto con los representantes legales e ingenieros, que la gente del pueblo estaba en total desacuerdo de que se introdujeran esos ductos de gas en el pueblo».

Aunque se les dio una respuesta negativa, personal de la empresa ha mantenido sus intenciones de atravesar el gasoducto a través del poblado, esta vez, apelando a supuestos beneficios que ésta dejaría por los permisos requeridos. No obstante, continúan sin presentar información acerca del proyecto que pudiera garantizar a la comunidad la seguridad de sus habitantes. Al respecto de la postura que tienen los residentes y las razones para ello, Leonardo Ortega Nolasco, representante indígena del poblado, compartie lo siguiente:

«Un rotundo no, porque la mayoría de la gente, en principio, aunque yo estoy mayor de edad, todavía estimo mi vida, y como la empresa no se compromete a nada, por decir así, seguros de vida y todo aquello, pues mucho menos. Entonces en ese aspecto, estamos un rotundo no, a que pase la línea por nuestro pueblo, hay muchos otros sitios por donde pueda pasar, pero ignoro yo por qué la terquedad de pasar por aquí».

Hay que decir que desde que se habló de la posibilidad de introducir el gasoducto, los residentes de la zona manifestaron no estar de acuerdo; además, poco se ha dado a conocer acerca de los alcances, usos y afectaciones de este proyecto, pues ni la Dirección de Desarrollo Urbano, ni la Secretaría General, Secretaría Particular, Dirección de Cultura y Educación del municipio, a quienes se les ha hecho de conocimiento mediante la entrega de oficios, han manifestado alguna postura y se han limitado a acusar recibo de las peticiones. Situación que, desde la perspectiva de los pobladores, resulta poco clara.

«Se supone que es todo bien, todo está correctamente, entonces por qué ellos te están queriendo pintar las cosas bonitas con “les vamos a ayudar con esto, les vamos a ayudar con aquello”, simplemente hacerlo libre y ya. Creo que no tienen licencia porque no se las han autorizado, yo lo que he escuchado que no les han autorizado ningún permiso, lo están haciendo todo por parte de ellos, si les preguntan por un comprobante, por un permiso, no lo traen».

Y es que a pesar de que la empresa cuente con los permisos necesarios y los presente en algún momento, los habitantes exponen que no estarían de acuerdo en que se instalen dichas obras en un área poblada, pues consideran sería mucho el riesgo que se correría. A continuación, la opinión de algunos vecinos del sitio por donde supuestamente pasaría el ducto:

«Yo no estoy de acuerdo de que pase ese ducto aquí, tengo mucho miedo por eso, que vaya a pasar algo, porque hay mucha gente chica, yo no estoy de acuerdo».

«Yo me opongo. Que no lo pasen, por(que es) un peligro a la sociedad, a las nuevas generaciones que vienen atrás».

«Pienso que es algo que sí nos va a perjudicar, porque es una toma de gas y sea lo que sea pues sí afecta, más que nada a todos los que vivimos aquí».

«Pensamos que no nos va a beneficiar en nada, porque eso del kínder pues no, no les pertenece a ellos, además toda la comunidad no está de acuerdo en eso».

Agregan además, los supuestos beneficios que dejaría la empresa, constan de construir las instalaciones de un Kinder, que si bien es necesario, no consideran que deba gestionarse a través de una empresa privada, pues no corresponde al sector privado garantizar el derecho de los niños a la educación.