Guadalajara, Jalisco.

Aun sin resultados de pruebas científicas que comprueben que Javier Salomón Aceves, Jesús Daniel Díaz y Marco Francisco Ávalos fueron disueltos en ácido, el fiscal general del Jalisco, Raúl Sánchez Jiménez, dijo en conferencia de prensa que los tres estudiantes del CAAV fueron desintegrados por el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) por confundirlos con un grupo rival.

En un video, la Fiscalía General del Estado (FGE) señaló que, por las pruebas recabadas, concluye “racionalmente que los estudiantes fueron privados de su libertad con la finalidad de dañarlos, para quitarles la vida, y posteriormente sus cuerpos fueron disueltos en ácido”. Sin embargo, también admite que “la autoridad ministerial continúa investigando”.

Hasta el momento, el Instituto Jalisciense de Ciencias Forenses (IJCF) no ha recabado material biológico de Javier Salomón Aceves y están pendientes los resultados de análisis de pruebas en una finca en la calle Lechuza y otra en la calle Amapola, ambas en el municipio de Tonalá.

– ¿Qué se sabe de cada estudiante? –

La FGE abrió ocho órdenes de aprehensión y detuvo a dos personas: Gerardo y Omar ‘N’. Al ser interrogados, estos dos confesaron haber golpeado a Javier Salomón Aceves con el objetivo de obtener información sobre Diego Mejía, integrante de un grupo rival al CJNG, quien es el propietario de la casa donde los estudiantes del CAAV realizaron una grabación como tarea escolar. La Fiscalía descartó relación alguna de los estudiantes con algún grupo criminal. La coincidencia se habría dado porque la tía de Javier Salomón es prestanombres de Mejía.

En la finca de la calle Lechuza se encontró una mancha de sangre que, según un análisis del IJCF, coincide con el ADN de los padres de Jesús Daniel Díaz. La Fiscalía dice que los dos detenidos declararon haber torturado y privado de la vida a los estudiantes en dicho domicilio el 19 de marzo, día en que los tres fueron ‘levantados’ en el nuevo periférico de Tonalá. En este domicilio se encontraron uniformes apócrifos de la Procuraduría General de la República (PGR).

La Fiscalía sostiene que después de quitarles la vida, los ocho integrantes del CJNG trasladaron los cuerpos de los estudiantes a la finca en la calle Amapola, donde encontraron 46 bidones de ácido sulfúrico y tres tinacos de esta sustancia.

Con el argumento de que estos materiales son “frecuentemente utilizados por bandas delictivas para la disolución de cadáveres”, la Fiscalía ‘presume’ que ahí fueron diluidos los cuerpos.

A pregunta expresa de un reportero sobre si las evidencias recabadas confirmaban la muerte de los tres estudiantes del CAAV, la encargada de la investigación por parte de la FGE, Elizabeth Torres, declaró que “con los indicios localizados y encontrados que cuenta la Fiscalía, nos hacen inferir lógicamente eso”.

Una perito del IJCF añadió que han recabado “cerca de 100 indicios de los cuales hemos realizado una valoración y hemos analizado 67 indicios y hemos obtenido alrededor de 20 perfiles genéticos diferentes. De estos, dos de ellos coinciden con las víctimas y los demás todavía no tenemos con quien”.

– FGE no aclaró datos –

La FGE no aclaró dónde y cuándo detuvo a Gerardo y Omar ‘N’, con cuyas declaraciones sostuvo la explicación del caso. Tampoco ahondó en el ”cártel Nueva Plaza”, agrupación que sería rival del CJNG.

Raúl Sánchez Jiménez dijo que el domicilio en el que los estudiantes grabaron su tarea es el mismo donde en 2015 fue detenido Diego Gabriel Mejía Oliden. Sin embargo, hay una nota del diario Mural del 16 de julio del 2015 en la que dice que Mejía Oliden y otros cuatro hombres fueron detenidos en el Nuevo Periférico de Tonalá. En la página web de la FGE no se encuentra boletín de prensa de dicha detención.

Cristian Rodriguez

Cristian Rodriguez

Licenciado en Periodismo por la Universidad de Guadalajara. Premio Jalisco de Periodismo 2016 y 2017, ambos en la categoría estudiantes.

Es reportero del sur de Jalisco.
Cristian Rodriguez

1 Comentario

  1. Felicidades porque es de las notas periodísticas con mayor rigor, distancia e investigación en relación con todo lo que se ha publicado. Hay algo que me preocupa. En esta nota no se menciona pero en otras (Informador, Milenio) si: el término “casas de seguridad”, que se refiere a lugares en donde se ejecutan los peores crímenes… los periodistas no se han cuestionado sobre el término. Deberían decir “casas de criminalidad” y dejar de usar las palabras del crimen organizado para hacer sus notas. ¡Hasta en el lenguaje se normaliza la violencia! También el término “levantados” como si fuera un concepto o categoría de algo normal, ese término no ayuda a comprender e identificar situaciones que son hechos criminales, las neutraliza. Así que no, no son levantados, son secuestrados y asesinados; no son casas de seguridad, son casas de la criminalidad…!!! A los hechos por su nombre…!!!

Deja un Comentario

Please enter your comment!
Please enter your name here