Fujimori
Fotografía: Medios
Lima, Perú.

El expresidente peruano Alberto Fujimori, de 80 años, regresó este martes a prisión tras recibir el alta médica en la clínica donde había ingresado el domingo por hipertensión arterial y dolores abdominales, informó la prensa.

“Fujimori fue dado de alta esta mañana y regresó al penal de Barbadillo, luego de permanecer internado por más 24 horas en la Clínica Centenario” Peruano Japonesa, dijo la emisora RPP.

En medio de severas medidas de seguridad, el exmandatario (1990-2000) fue trasladado a la base policial donde completa desde enero una condena de 25 años por crímenes contra la humanidad, tras ser anulado un indulto que había recibido en la Navidad de 2017.

Según su médico de cabecera, Alejandro Aguinaga, Fujimori fue sometido a una endoscopía, pues presentaba una gastritis erosiva hemorrágica.

El informe médico de la clínica, difundido el domingo en la noche, señaló que el exmandatrio sufría un “síndrome doloroso abdominal (…), fibrilación auricular, hipertensión arterial”.

En octubre de 2018 fue anulado el indulto a Fujimori, por lo que volvió a ser recluido el 23 de enero en la base de las fuerzas especiales de la policía en Lima para completar su condena, hasta mayo de 2033.

Fujimori estuvo preso en esa base policial entre 2007 y 2017, luego de ser extraditado por Chile. Es el único recluso en ese recinto, donde dispone de cuidados médicos permanentes, según las autoridades.

La Corte Suprema anuló el indulto aduciendo que el entonces presidente Pedro Pablo Kuczynski cometió irregularidades al concederlo.

La justicia peruana revisó el indulto tras un fallo de julio de 2018 de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, tribunal al que acudieron los familiares de las víctimas del gobierno de Fujimori.

Fujimori purga sentencia por las matanzas de Barrios Altos (1991) y La Cantuta (1992), donde escuadrones de la muerte integrados por militares asesinaron a 25 personas en una supuesta operación antiterrorista. La justicia estableció que las víctimas, entre ellas un niño de 8 años, no eran guerrilleros.