Conjunto Santander estrenará Los Cuervos no se Peinan, una obra sobre la diversidad
Fotografía: Conjunto Santander de Artes de Escénicas




Guadalajara, Jalisco. 

Emilio es un pequeño cuervo que se cruzó en la vida de una mujer que, por azares del destino, no ha podido ser mamá y que lo adopta con la finalidad de criarlo como si fuera su bebé, tratando de convertirlo de a poco en este hijo humano que ella espera que sea.

"La historia finalmente se trata de todas estas aventuras que pasa el pequeño Emilio, buscando encajar en este mundo que su madre le ha construido. Cómo encontrar esta media entre lo que él quiere ser, o lo que él siente que es, frente a lo que su madre quiere ser y hacer de él”, dijo Andrés David, actor y titiritero.

Emilio es el protagonista de Los Cuervos no se Peinan de la compañía Ánima Escénica, una obra de teatro de títeres dirigida por Luis Manuel Aguilar “El Mosco”, con las actuaciones y manos titiriteras de Karina Hurtado, Andrés David, Alberto Magaña y Jaqui Montiel. Un texto de la dramaturga mexicana Maribel Carrazco que habla del respeto a las diferencias de los otros. Así lo explica la directora de la compañía, Karina Hurtado.

“Habla de este derecho que tenemos todos a ser diferentes, el derecho a existir con todas estas diferencias que nos hacen únicos y también en esta exigencia de respeto, y en estos tiempos tan tremendos creo que es una historia que cabe muy bien porque tiene que ver con la empatía, tiene que ver con el amor, con las familias diferentes, con el respeto, y el respeto a nosotros mismos y a lo que somos y a lo que son los otros frente a uno”.

Los Cuervos no se peinan estrena temporada este viernes 24 de julio a través de la Sala Digital del Conjunto Santander de Artes Escénicas donde se ha creado una producción especial para el público donde podrá verla con la mejor calidad de imagen y sonido. Para acceder a ella solo es necesario ingresar a la página www.conjuntosantander.com y seleccionar un acceso virtual que va de los 80 a los 160 pesos, luego de recibir su código, el público tendrá 48 horas para ver la obra a través de cualquier pantalla explicó Andrés David.

“Creo que eso es lo que va a ser muy interesante para el espectador en este caso, es decir, poder ver cosas que no vería en una función normal. Es decir, tener un plano detalle a tal punto que ver puntos de vista que no serían posibles de ver en una función convencional, Entonces, eso es lo interesante, que tú puedas como espectador sentirte un voyeur del espectáculo a tal grado que puedas entrar a puntos de vista que incluso no podrían existir en una función normal”.


Alicia Preza Marín