El Aeropuerto Internacional de Guadalajara, una historia  de despojos en aras de la modernidad




Guadalajara, Jalisco

La historia de despojo de tierras a ejidatarios y particulares por la construcción del Aeropuerto Internacional de Guadalajara se remonta al año de 1951, cuando el gobierno del estado vio la necesidad de convertir el campo aéreo Las Ánimas en una terminal área internacional.

El ejido El Zapote fue uno de los afectados en aras de la modernidad de Guadalajara. Los campesinos fueron desplazados de sus tierras, en un hecho que se legitimó en el decreto expropiatorio del 19 de septiembre de 1975 y que 45 años después, fue invalidado por presentar “vicios de origen”, según una sentencia definitiva del Juzgado Tercero de Distrito en Materia Administrativa.

Las 95 personas que conforman actualmente el ejido El Zapote, en su mayoría heredaron de sus padres la defensa de 307 hectáreas, que hoy son sede del aeropuerto “Miguel Hidalgo y Costilla”.

La lucha la han llevado en tribunales, en toma de instalaciones y manifestaciones que desde el año pasado se volvieron recurrentes, a raíz de que el gobierno federal ha evadido cumplir diversas resoluciones, como la emitida el 14 de abril de 2016 por el Segundo Tribunal Colegiado en materia Administrativa, en la que se le ordena pagar a valor comercial esa extensión territorial.

Desde entonces, los ejidatarios iniciaron pláticas con la secretaría de Comunicaciones y Transportes por una indemnización justa. De acuerdo con sus estimaciones, tendrían que recibir al menos 2 mil 600 millones de pesos y han tenido ofrecimientos de apenas 61 millones de pesos.

En este proceso, han denunciado que el secretario General de Gobierno, Roberto López Lara litiga en su contra, luego de que siete ejidatarios y cinco abogados fueron aprendidos en el desalojo de un predio contiguo de la terminal aérea que se llevó a cabo en abril pasado.

En los últimos tres meses, las negociaciones se llevaron a cabo fuera de las cámaras y  los ejidatarios de El Zapote  lograron un acuerdo, que incluía  el pago de los predios que se necesitan para la segunda pista y talleres, que también están en su posesión.

Sin embargo, el gobierno federal retrasó nuevamente la firma de un convenio. Tras la última manifestación de El Zapote en carretera a Chapala, el Oficial Mayor de la dependencia federal, Rodrigo Ramírez se comprometió a regresar la próxima semana con un planteamiento concreto que ponga fin al conflicto.

El funcionario federal incluso fijó un plazo para finiquitar a los casi 100 ejidatarios.


Georgina Iliana García Solís