Fotografía: AFP
Paris, Francia.

Unos 200 migrantes instalaron sus tiendas de campaña frente a la alcaldía de París el lunes para llamar la atención sobre su difícil situación en las calles, donde viven en condiciones insalubres.

Un total de 218 migrantes, incluyendo familias, mujeres solteras y menores no acompañados, procedentes principalmente de Somalia, Afganistán y Costa de Marfil, se instalaron frente al ayuntamiento, ubicado en pleno corazón de París, justo antes de la medianoche del lunes.

“Es un grito de auxilio. Estoy cansada de vivir en la calle. Para las mujeres, es muy peligroso (…) Somos blancos fáciles”, dijo Rolande, una marfileña de 36 años que pide un alojamiento digno.

“Si no nos ayudan, si no se nos permite trabajar, vamos a permanecer en este ciclo”, añadió.

En Francia, los solicitantes de asilo no pueden trabajar hasta que se apruebe su condición de refugiados. Rolande, como muchos de los que participaron en la manifestación, llegó hace tres meses en medio de la pandemia de covid-19 y desde entonces vive en la calle.

“No es normal que las personas que acaban de llegar (…) a Francia necesariamente tengan que pasar tiempo en las calles”, dijo el coordinador del grupo de ayuda al migrante Utopia56, Mael de Marcellus, agregando que el 50% de los presentes en la protesta acababan de llegar a Francia.

Ouga, una mujer embarazada de 33 años, también de Costa de Marfil, dijo que cruzó el Mediterráneo en un barco de pescadores y muchas personas murieron, incluida su hermana mayor.

“Ahora seguimos sufriendo en las calles. Te instalaste en algún lugar y te echan. Nos enfermamos viviendo en medio de la basura”, dijo llorando.

Después de que la policía desmanteló las carpas el martes por la mañana, el ayuntamiento los invitó a conversar. “Le hemos pedido al Estado que encuentre una solución, especialmente porque la mayoría de estas personas son solicitantes de asilo y, por lo tanto, deben ser atendidas de alguna manera”, dijo a la AFP el concejal Ian Brossat.

Después de que se anunciara el confinamiento por el covid-19 en Francia en marzo, las autoridades sacaron a los migrantes de los campamentos improvisados alrededor de París y los llevaron a gimnasios y hoteles.

Pero después de que se levantaran las órdenes de quedarse en casa en mayo, pronto se encontraron de nuevo durmiendo a la intemperie.