Chiquilistlán existe, está al ladito de Tapalpa y, según su alcalde, es mucho más bonito que el municipio de las Piedrotas y el Salto del Nogal. ¿Cuánto amor presupuestal merecen los chiquilitlenses? Vénganse al sótano, porque Rubí, Gera e Isaack ya están listos para joder.