Wixárikas
Fotografía: Wixárikas
Guadalajara, Jalisco.

En 2007, con las obras de construcción de la carretera Amatitán-Huejuquilla el Alto, el Gobierno de Jalisco enterró el sitio sagrado de la etnia wixárika conocido como “Paso del Oso”, en el tramo entre Tenzompa y Santa Catarina Cuexcomatitlán. Eso sucedió al comienzo de la gestión del exgobernador Emilio González Márquez.

La Administración anterior, a cargo de Aristóteles Sandoval, intentó subsanar la afectación y restituyó el sitio sagrado. Incluso la Secretaría de Infraestructura y Obra Pública (SIOP) consultó a la población y realizó un camino-jardín en una parte de los 19.5 kilómetros.

Sin embargo, 14 años después de los daños, habitantes de la comunidad wixárika de Santa Catarina Cuexcomatitlán, municipio de Mezquitic, en la región Norte de Jalisco, realizaron una manifestación en el carretera Tenzompa-Santa Catarina.

Los wixaritari exigen las renuncias del gobernador Enrique Alfaro y del secretario de Infraestructura y Obra Pública, David Zamora Bueno, al no cumplir en su totalidad la sentencia judicial que exige el rescate del sitio sagrado “Paso del Oso” y la conclusión al 100 % de la carretera.

“Basta de mentiras”. “No has cumplido con la sentencia judicial de Paso del Oso”, fueron algunas de las consignas de los manifestantes.

La sentencia del juicio de amparo quedó firme desde el 14 de mayo de 2014 a favor de la comunidad wixárika.

Ignacio Pérez Vega