Fotografía: María Fernanda Lattuada.
Guadalajara, Jalisco.

La defensa de los derechos humanos, el medio ambiente, acceso a la educación y salud son los principios fundamentales para la construcción de una cultura de paz. Así coincidieron diversos actores de la iniciativa privada, gubernamental, asociación civil y la academia.

Guillermo Zepeda Lecuona, director General del Instituto de Justicia Alternativa del Estado de Jalisco, reconoció que existe un déficit en el acceso a los derechos humanos, y detalló las acciones concretas que están llevando a cabo en la construcción de una cultura de paz.

“Acciones concretas que está en la Ley de Cultura de Paz, se está integrando un plan integral de paz, es uno de los planes de Gobierno de Jalisco. La Asamblea de Naciones Unidas ha señalado que son un conjunto de principios, actitudes, instrumentos para construir la paz. Algo de lo que hemos estado haciendo en el Instituto es la incidencia en la comunidad.

Además, dijo lo que carece:

“El déficit que tenemos de derechos humanos en las diversas esferas en la seguridad humana, el tema ecológico, derecho a la ciudad, de la integridad física, de desarrollo competencias educativas y acceso a la salud”.

Dentro del diálogo “Voces, para la resolución de conflictos y paz”, organizado por la Maestría en Derechos Humanos del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores del Occidente (ITESO), estuvo también presente Aurora Hernández, gerente de la Fundación Arriva Hospitality Group.

“La prevención es la mejor herramienta, y nosotros apostamos por seguir construyendo el tejido social. El tejido social es cuando se rompe y que empiezan a surgir estos problemas”.

Por otro lado, José Mario de la Garza, presidente de la asociación civil RENACE A.C. señaló que la violación a los derechos humanos se ha vuelto una realidad normalizada y la herramienta para hacer valer la justicia es casi inaccesible.

“Sí hemos detectado que hay un vaso comunicante en la defensa de derechos humanos y la construcción de la paz en las comunidades. Lo que nosotros hemos visto es una cuestión de una violación a los derechos humanos en cualquier comunidad que tenga marginación, está normalizada la violación a derechos humanos”.

Los profesionales coincidieron en que, para la construcción de la paz, se vuelve primordial la convergencia de las diferentes esferas de una sociedad y así apostar sobre todo por reconstruir el tejido social a través del fortalecimiento de los derechos humanos como parte de una responsabilidad social y política.

María Fernanda Lattuada Serment

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