Fotografía: Cortesía
Guadalajara, Jalisco.

A cinco días de dar a conocer que el Servicio Médico Forense retenía los restos de Miguel Ángel Franco Ochoa, a pesar de que su madre ya los había identificado y pidió se le entregaran desde octubre de 2019, este sábado 6 de febrero la dependencia atendió la petición y otorgó los restos que resguardaba del joven de 22 años que fue víctima de desaparición y asesinato.

El presidente de la asociación Da a Vida a Tlaquepaque, David Hernández, quien dio acompañamiento jurídico a la señora Eva Ochoa para recuperar los restos de su hijo, informó que funcionarios del Semefo reclamaron a la mujer por haber llevado al caso a los medios de comunicación, pues aseguraron que no contaban con ningún trámite para la entrega de Miguel Ángel y por eso lo mantenían resguardado, sin embargo ese proceso lo inició la madre del joven desde octubre de 2019.

Gracias a esa presión les hablaron el día de ayer a los familiares y les dijeron que, de hecho quisieron regañarlos, que para qué habían hecho ese mitote cuando nadie había ido, nadie había acudido a hacer el requerimiento, cuando yo había acudido personalmente como se los dije el otro día, yo hablé con el Ministerio Público, no pueden decir que no, la señora también había estado yendo, a vuelta y vuelta, y bueno, afortunadamente ayer empezaron los trámites y hoy se los entregaron el cuerpo, lo van a velar después de las 6 de la tarde”.

Señal Informativa dio a conocer el lunes la historia de la señora Eva y su hijo Miguel Ángel, un joven sordomudo que fue secuestrado el 15 de mayo de 2019 en Tlaquepaque junto con cuatro integrantes de la familia de su jefe, por personas armadas a quienes no se ha identificado ni detenido a la fecha.

Cuatro días después de su captura, la Fiscalía encontró una fosa clandestina en Santa Anita, Tlajomulco, donde se encontraron cuerpos desmembrados entre los que se encontraba la cabeza y una costilla de Miguel Ángel, quien laboraba como mesero en una taquería vecina a su domicilio cuando fue asesinado.

A pesar de que su madre identificó sus restos en octubre de ese mismo año e inmediatamente solicitó su entrega para darles digna sepultura, el Semefo alargó el proceso y no atendió la solicitud de Eva sino hasta este sábado, un año y cuatro meses después de haberlo solicitado.

Con apenas dos miembros del cuerpo de Miguel Ángel, su madre y sus familiares le organizan un velorio para posteriormente llevarlo y sepultarlo en un panteón de Tlaquepaque, cerca de la colonia donde vivía, donde ahora esperan que descanse en paz.

Violeta Meléndez