Fotografía: Medios
Guadalajara, Jalisco.

Aunque los topes establecidos al precio del gas LP tienen un impacto positivo para el consumidor, el siguiente efecto de esta medida será el desabasto.

El académico de la Facultad de Empresariales de la Universidad Panamericana (UP), Luis Alberto Güemez, advirtió que el control gubernamental de los precios siempre deriva en una escasez del producto intervenido.

“Cuando escuchamos que va a haber precios más bajos de algún energético, pues obviamente los consumidores lo tomamos políticamente, pero lo que siempre ha sucedido es que cuando hay control de precios gubernamental, la oferta deja de darse. Hay escasez, hay mercado negro y, a fin de cuentas, terminamos pagando mucho más por los precios”.
El Gobierno federal tomó esta medida, tras incrementarse el costo del combustible en 28% en los últimos 10 meses.

El profesor de la UP explicó que este fenómeno se suscitó por el clima extremo y la reactivación económica en medio de la pandemia, pero que llegará el momento  en que volverá a bajar.

De acuerdo con la primera lista de precios máximos para el gas LP de la Comisión Reguladora de Energía, en Jalisco el costo queda en  24.19 pesos por kilogramo y en 13.13 por litro para registrar una disminución de 6 por ciento.

Ante este hecho, el académico consideró que es comprensible que las empresas amaguen con paros por sus altos gastos de distribución y sus reducidos márgenes de ganancia.

Los estados del Centro del país son los más afectados por la presión ejercida por las empresas para que el Gobierno federal dé marcha atrás a los precios máximos.

Georgina García Solís