Tianguistas
Fotografía: Julio Ríos / Archivo
Guadalajara, Jalisco. 

Comerciantes del tianguis El Baratillo, que se instala los domingos a lo largo de la calle 38, se manifestaron frente a la presidencia municipal de Guadalajara para reclamarle al alcalde con licencia Ismael del Toro Castro, que nunca cumplió los acuerdos que la Secretaría General del Ayuntamiento acordó con ellos para otorgarles apoyos económicos, despensas y créditos de 5 mil pesos, ya que sus ventas durante la pandemia han caído hasta 70 % y aún no se recuperan.

Los tianguistas realizaron una escenificación a manera de parodia, donde un comerciante personificó a Ismael del Toro, como un alcalde déspota, que solo atiende a empresarios y que únicamente regala despensas para que voten por su reelección, ahora que pidió licencia para hacer campaña proselitista.

Abel Ramírez Ruelas, presidente del Frente de Comerciantes, que agrupa a tianguistas del Baratillo, advirtió que a Ismael del Toro solo lo vieron cuando anduvo en campaña en 2018.

“El presidente municipal con licencia nunca cumplió sus acuerdos con los comerciantes del tianguis del Baratillo. Habíamos acordado un apoyo económico, la entrega de despensas, un apoyo para regularizar los lugares y nunca cumplió, nunca se dignó a recibirnos. Hicimos la petición a principios de la pandemia. Nunca nos recibió. Nos mandaba a los ‘pescaditos chiquitos’. Él nunca tuvo la gentileza de atendernos”, aseguró.

Por su parte, Rosalío Morales, representante legal del Frente de Comerciantes, dijo que algo que le molesta mucho, es que durante un año solicitaron diálogo directo con Ismael del Toro y nunca se pudo dar ese encuentro.

“La semana pasada todavía venimos a querer hablar con él y nos bloquearon. No nos recibió en toda su administración, totalmente discriminándonos a nosotros como comerciantes. Como ven ustedes lo que hicimos aquí de parodia es con puros empresarios. Esto que acabamos de hacer es el sentir de nosotros, es una simulación de lo que sucede. Esta parodia representó que siempre estuvo con los del dinero, con sus amigos, y a la gente que trabajamos en la calle, los que mantenemos a las familias, los que hemos sufrido la pandemia somos nosotros y nunca nos apoyaron en nada”, relató.

La señora España de Allende, otra de la representantes de El Baratillo, platicó las penurias que han pasado por las restricciones derivadas de la pandemia.

“A los comerciantes ahorita por la pandemia. Es un caso extraordinario. Deberían ser extraordinarios ellos también y apoyarnos y no destinar tanto dinero a lo que no vale la pena. Las ventas han caído 70 %. Nos está yendo muy mal a todos los comerciantes y algunos ya no pudieron, vendieron su espacio, tuvieron que pasar sus lugares y están en la quiebra. Ya no podemos más con esta situación. También ellos deberían de ser conscientes y apoyarnos a nosotros y no cerrarnos las puertas, tenemos más de dos años tocando las puertas para que Ismael del Toro nos atienda y jamás nos ha dado la cara”, lamentó.

Los comerciantes buscarán que ahora los atienda la presidenta municipal interina de Guadalajara, Bárbara Trigueros Becerra.

Se calcula que 13 mil familias dependen de la venta en El Baratillo, el tianguis más grande de América Latina.

Ignacio Pérez Vega